Nuestra casa y las emociones 2 – El embarazo

El embarazo

Preparando el nido

cigueñas en el nidoCuando quedé embarazada de nuestra primera hija me dedicaba a tiempo completo a mi profesión de arquitecta. De nuestra vivienda sólo me ocupaba lo necesario para su mantenimiento. Estaba equipada para que la habitáramos sólo dos personas y al principio no pensamos donde crecería nuestro bebé.

Yo no sabía nada sobre embarazos y niños. Me imaginaba a mí misma trabajando como siempre de acá para allá. Sólo pensaba que, además, tendría al bebé conmigo y que junto a nuestra cama estaría el moisés para que durmiera toda la noche como lo hacen los adultos.

sillón y almohadones bis

Pero el cuerpo, que es muy sabio y si lo escuchamos nos brinda más mensajes que la cabeza, comenzó a manifestar nuevas necesidades. A medida que el bebé crecía y me comunicaba con él, poco a poco fui necesitando estar más tiempo en casa. Comencé trayendo trabajo del estudio para terminarlo en casa y también fueron cambiando mis actividades. Empezó a interesarme aprender a tejer, a armar cojines, estar con las plantas, cocinar…. Ya mi cuerpo necesitaba descansar más y con mayor frecuencia, me lo pedía mi columna y los cojines me ayudaban a sentirme a gusto. Busqué un lugar de la casa donde me podía sentir cómoda leyendo, tejiendo y de tanto en tanto sentir los movimientos de nuestro bebé. Mi cuerpo con el bebé clamaban para que cambiara nuestra casa, también me mostraba que con el embarazo mis tiempos eran otros y necesitaba un entorno más cálido y confortable.

Las mujeres como todas las hembras del mundo animal ante la próxima llegada de la cría, desarrollamos esta capacidad instintiva de preparar el nido. En algunas mujeres se dispara una necesidad de orden y limpieza para que todo esté perfecto el mes antes de parir, otras se obsesionan por decorar el cuarto del bebé como si ya fuera un niño grande.

Para la llegada del primer niño todo es nuevo y son muchos las variables para tener en cuenta: la alimentación, el cuidado del cuerpo, la preparación para el parto; pero a esta necesidad biológica de preparar el nido no respondemos con la misma facilidad que las aves y otros animales en libertad.

Embarazada

Los tiempos son cortos y los cambios muy rápidos durante el embarazo. En general podemos dividir la gestación en tres etapas: en los primeros tres meses nuestro cuerpo se acomoda a los cambios hormonales. Algunas mujeres tienen algunos trastornos intestinales de sueño y poca energía. Exteriormente, en cambio, nuestro cuerpo no evidencia grandes cambios, solemos lucir tetas más grandes y una pequeñísima pancita.

En el segundo trimestre el bebé todavía no pesa tanto, no nos cansamos demasiado, y todavía podemos estar más activas. Es el momento indicado para preparar nuestra casa, ya que si lo hacemos en esta etapa tendremos un mayor confort y aliviaremos el trabajo diario en el último trimestre y durante la llegada del bebé.

En los últimos meses el bebé aumenta rápidamente de peso, nuestra columna se resiente, duelen las piernas y hay que encontrar una posición cómoda para dormir. En este trimestre final es aconsejable poder disfrutar de un entorno confortable y amoroso.

Tal vez una decoración minimalista, en blanco, gris y negro u otra similar que nos iba bien como pareja sin hijos, empieza a hacer agua ante esta nueva etapa de nuestras vidas. Esa calidez que necesitaremos, posiblemente nos la puedan dar los colores pastel, los verdes, los cojines de fibras naturales, algo parecido a la mecedora Thonet de la abuela con su apoya pies, muebles de madera y alfombras: un ambiente relajante que nos ayude a descansar mejor y comunicarnos con nuestro bebé.Mecedora y cojín

En algunos hombres también se desarrolla la necesidad de acondicionar la casa. Aquellos con orientación y más capacidades físicas o prácticas, tienden a mejorar el equipamiento, a hacer nuevos muebles, a modificar su lugar de trabajo.

Ante estas necesidades instintivas, la pareja está en un buen momento para el trabajo en equipo, en el que cada uno pueda expresarle al otro sus fantasías y deseos para este hogar de a tres que están formando. Hay que tener en cuenta que cuando ya estén con el bebé él va a absorber casi todo el tiempo disponible y si la casa ya está adecuada para los primeros meses va a ser de gran ayuda.

Los seres humanos venimos a este mundo muy indefensos y menos completos que nuestros hermanos del reino animal. Al nacer necesitamos estar siempre cerca de nuestra madre para sentirnos seguros. A su vez la madre se angustia si se separa demasiado tiempo de su hijo, es habitual verla acercarse cada tanto a la cuna para ver si respira. Es así que para disfrutar más la convivencia, al pensar en la casa de a tres, se incluya la idea de trasladar al bebé con nosotros a los diferentes sitios de la casa donde interactuemos e imaginarlo a él en el comedor, en la cocina, en ellugar de trabajo, etcétera. Al estar cerca de la madre o del padre el bebé dormirá mejor y todos estarán más tranquilos.

Comer

Dar de mamar o alimentar al bebé cada tres horas implica dedicación y energía y es importante cuidar la buena alimentación de la madre para que conserve su fuerza y se la trasmita a su bebé. Ya no son aconsejables las comidas rápidas con sus pocos nutrientes y es conveniente disponer de una cocina eficiente y cómoda que acorte los tiempos de preparación. No es cuestión de tenerla a la última moda con los mejores aparatos sino de disponer de sitios suficientes y un orden claro para los elementos que necesitamos. Las cocinas profesionales se diseñan como una cadena de producción para que el producto se elabore rápido y con eficiencia. Es muy útil disponer de una encimera cómoda (en mi país decimos mesada) donde poner todos los ingredientes y hacer la preparación previa. Cocinar lleva bastante tiempo, así que es conveniente no olvidarse de contar con un sitio seguro para tener cerca al bebé.

Dormir

colechoEl bebé que llora y los padres que no duermen y están todo el día cansados es la imagen habitual que tenemos de los padres primerizos. El colecho está ayudando a solucionar este problema. Le pregunté a mi hija menor que me dijera las ventajas del colecho y me lo resumió así: “Todos podemos dormir”. Y además el bebé está más tranquilo y seguro. El mercado ofrece varias soluciones, como las cunas que se unen a la cama. Además, por supuesto, de la cama amplia donde el bebé pueda dormir junto a sus padres. Con estas soluciones, entre otras ventajas, alimentar al bebé cada tres horas durante la noche, será una tarea sencilla.

Bañar y cambiar al bebé

Estas son otras actividades diarias que exigen un esfuerzo físico importante para los cuales es conveniente tener la casa preparada antes del nacimiento. Al bebé se le cambian los pañales cinco veces al día y si lo hacemos en una mala postura nuestra columna se resentirá. En el mercado hay unos cambiadores con altura variable que son muy útiles en el caso de que mamá y papá sean de diferentes estaturas. Hay algunos muebles con cajoneras, también se puede utilizar una mesa alta. Los padres y madres habilidosos pueden construir unos muebles a medida acordes al lugar disponible. Tened en cuenta que el bebé va a crecer y que van a necesitar cambiarles los pañales cuando todavía tengan dos años o más y que hay que estar frente a él y no de costado para que no se resienta la columna.

Para el baño diario también es necesario cuidar la postura, pueden utilizar en los primeros meses alguna bañera pequeña que puedan colocar sobre la encimera (mesada) de la cocina o adquirir o fabricar algún un mueble especial.

Con el nido preparado para resolver las necesidades básicas, podremos abrirnos más fácilmente para entregarles a ese bebé que llega ese gran amor que nos genera con su sola presencia.

Parto en agua

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Percepción de la energía por los niños pequeños

Percepción de la energía por los niños pequeños

Los niños pequeños son muy sensibles a las corrientes de energía. Si colocamos su cuna o su cama en un sitio desfavorable se despertará mas asiduamente en la noche, estará más intranquilo.

Cuanto más pequeño es el niño más receptivo es, si dejamos a un niño moverse libremente en una habitación alfombrada con colchonetas que le permitan encontrar su lugar para dormir seguramente va a elegir el mejor lugar del cuarto, así como lo hacen los perros, grandes detectores de buenos lugares donde se echan a descansar. Los humanos adultos también podríamos tener esta percepción.

A medida que los niños crecen van perdiendo esta capacidad, al socializarse se van pareciendo cada vez más a los adultos.

Es conveniente que los padres al acondicionar la habitación de los niños tengan en cuenta las posibles interferencias o cruces energéticos que puedan afectar al niño volviéndolo irritable o impidiéndole conciliar el sueño placenteramente.

Las habitaciones para los niños en los pisos nuevos condicionan marcadamente la posible ubicación de los muebles. En muchos casos la puerta y la ventana están alineadas y colocar la cama en medio de esta corriente energética es sumamente perjudicial (ver gráfico 1).

Gráfico 1

 

Hay que encontrar un espacio más reparado (ver gráfico 2) en caso de no ser posible a veces podemos colocar algún elemento que desvíe la energía que entra por la puerta y marcar así un espacio protegido

Gráfico 2

Para completar esta información y ver que los niños duerman saludablemente ir al post ya publicado Salud en la habitación de los niños

https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/23/salud-en-la-habitacion-de-los-ninos/

Salud en la habitación de los niños

La habitación de los niños, armonización para un dormir saludable

Los niños con su vitalidad, su energía y su innato impulso creativo son la estrella de los espacios que habitan. Para que todas estas cualidades que les son propias se den en un hábitat saludable es conveniente estar atento a los condicionantes físicos que pueden perjudicarlos.

En su habitación realizan varias actividades: juegan, estudian y duermen. En muchas casos la relajación que necesita el niño para dormir es afectada por los estímulos visuales que los llevan a estar permanentemente activos.

Un niño, según su edad y sus características personales, duerme entre 9 y 12 horas diarias. La noche es el momento de los miedos y regresiones y un dormir con interrupciones o insuficiente trae consecuencias desagradables para el niño y para su familia.

Se ha estudiado bastante el mal dormir de los niños y los factores que pueden provocarlo: la alimentación, problemas psicológicos y físicos, pero no se ha difundido lo suficiente la necesidad de cuidar la decoración y ambientación del espacio donde los niños duermen.

Al decorar la habitación de los niños es necesario crear un espacio específico y cuidado en el que se sienta acogido, seguro y que lo induzca a un buen dormir. Para ello:

  • Evitar los colores estridentes.
  • Cuidar las imágenes. Es preferible que no estén visibles desde el lugar donde el niño duerme. Y darles prioridad a los dibujos que ellos mismos produzcan.
  • Guardar los juegos y los juguetes antes de dormir.
  • Utilizar un mobiliario propio para cada actividad, que la cama no sea un sitio de juego.
  • Cuidar la contaminación. En lo posible que los muebles, cortinas, alfombras, ropa de cama, pinturas y suelos sean de materiales naturales, evitar los plásticos y derivados sintéticos.
  • Colocar la cama o la cuna en un sitio protegido del cuarto, donde no lo afecten ni las corrientes de aire ni las energéticas. Apoyar el cabezal de la cama contra una pared.
  • Evitar los peluches en la cama o cuna, dejar solamente el elegido para dormir.
  • Alejar el espacio de dormir de cables, tomacorrientes y aparatos eléctricos. Lo ideal es que esos elementos tampoco estén del otro lado de la pared donde está la cama.
  • Evitar las luces artificiales estridentes.
  • Cuidar la calidad del aire dando al cuarto una ventilación suficiente.

Y como siempre, un buen cuento y muchos mimos son el gran estímulo para un buen dormir

El Sol, gran sanador de los edificios


El Sol, gran sanador de los edificios

Un viejo refrán dice que “donde entra el Sol no entran los médicos”. En invierno, en las casas donde entra el Sol, su presencia es para agradecer al cielo.

A él le debemos nuestro origen y la energía con que generosamente nos alimenta. Nuestros edificios, lo mismo que nosotros, las plantas y los animales, necesitan el sol para vivir. Todo lo que vive, vive del sol.

El Sol está muy presente en los dibujos de los niños, que con su gran percepción manifiestan su admiración y la necesidad que sienten de su presencia.

El piso donde vivo actualmente mira al sudoeste. He vivido en muchos sitios y siempre evité la orientación oeste como única alternativa. Es muy caluroso en verano, y además me resultaba triste mirar hacia donde termina el día. Sentía que era más estimulante el lado opuesto, el que mira al Este: la vida empieza cuando sale el sol.

¡Oh, error! El oeste también es hermoso, hoy disfruto de unas puestas de Sol siempre diferentes, variables a cada instante, con rojos, grises y azules que se mezclan y entrelazan formando dibujos espesos y cambiantes. En invierno es muy agradable, durante varias horas la calefacción sobra, en los cuartos los colores resplandecen y los microbios se van.

Si a sus casas llega el sol, procurad dejar las persianas abiertas cuando no estéis. Es una pena desperdiciar este regalo.

La casa que hice en Buenos Aires, donde vivimos 10 años, la proyecté para que el sol la acariciara a lo largo del día. La casa se abría en abanico mirando al Norte (la mejor orientación en el hemisferio sur). Al ubicarla en el terreno cuidé que los altos eucaliptos que rodeaban el predio no impidieran la entrada del sol cuando los rayos alcanzan su inclinación más baja en los meses invernales, los más fríos del año. En la galería norte coloqué una glicina, planta trepadora de hojas caducas que da sombra en el verano, permite que el sol entre en el invierno y en la primavera inunda el aire con su perfume y su belleza.

Si prevén mudarse, tengan por favor en cuenta la presencia del Sol, observen si los cuartos principales de la casa o el piso donde vivirán miran al sol en algún momento del día.

En el hemisferio norte la mejor orientación es hacia el sur. Durante los meses fríos, por la fachada de ese lado los rayos solares penetrarán profundamente en las habitaciones. Luego, a medida que se acerque el verano, la presencia directa del sol se irá acortando. En los meses más cálidos los rayos alcanzarán su mayor acercamiento a la vertical y no entrarán, o entrarán menos, en la vivienda.

Barcelona tiene una latitud de 41º 23′ Norte. En consecuencia, el recorrido del Sol en invierno será corto y las fachadas que miran al este y al oeste tendrán pocas horas soleadas. Esta escasez de Sol empeora si delante de nuestras casas hay edificios que nos hacen sombra. En verano será lo opuesto: Sol durante varias horas y calor dentro de la casa. Si la orientación gira un poco y la fachada de la casa mira al sudeste o al sudoeste, el tiempo de sol será un poco más largo en invierno y un poco más corto en verano.

Los cuartos que miren al norte serán los más pobres de sol, éste no los acariciará nunca directamente. Tal carencia no sólo dolerá en los bolsillos por la mayor necesidad de calefacción, sino que también puede afectar la salud, principalmente la de los niños y de las personas con defensas bajas.

En resumen, en invierno el sol siempre es bienvenido, mire la casa al sur, al este o al oeste. Y en el verano, si pega fuerte… Pero ése ya es tema para otro post.

Ya pensando en la primavera vuelvo a las glicinas

Ver también http://www.victoriachamo.com/nota06.html