Salud en nuestra casa 3 – Los alimentos. El menaje de cocina

verduras Los alimentos

La industria alimentaria y su publicidad han influido notablemente en nuestra alimentación deteriorando nuestra calidad de vida, añaden aditivos a sus productos, ya sea con el objeto de modificar el sabor, mejorar el proceso de elaboración y/o su conservación. La OMS legisla sobre cuáles son los valores mínimos que puede contener un alimento sin causar perturbaciones. No hay una legislación actualizada sobre el uso de los aditivos y, tampoco sobre los efectos que puede causar la suma de varios aditivos o la acumulación a través de los años, y menos aún sobre qué le pasa a una persona con las defensas bajas cuando los consume.
Los alimentos orgánicos, puros y sin productos químicos son una opción para comer saludablemente.
Si nuestro sistema inmune está débil es imprescindible poner especial atención a la calidad de los alimentos que consumimos.
http://www.soycomocomo.es/. En catalán http://www.etselquemenges.cat/
http://www.ecoagricultor.com/2013/04/quimica-elaborcion-alimentos/

El menaje de cocina

menaje de cocina
Habitualmente no somos conscientes de la influencia que tienen los utensilios de cocina sobre los alimentos que cocinamos. Sin darnos cuenta, contaminamos nuestros alimentos en la propia cocina, con reconocidos tóxicos como metales pesados o productos sintéticos.
Puedes consumir productos alimenticios de calidad, ecológicos, pero luego al cocinarlos se contaminan con la vajilla que usamos.
La llegada del teflón fue la maravilla de la cocina, no había que tener tanto cuidado al cocinar ya que la comida no se pegaba, luego poco a poco fueron apareciendo estudios que nos alertaban de los problemas que ocasionan en la salud.
Otros materiales como el aluminio se han usado por años en las cocinas del mundo por su bajo precio y rápida trasmisión del calor, actualmente en muchos países su uso en ollas y sartenes está prohibido y en otros todavía son de uso cotidiano.

Materiales no recomendables:

• Aluminio.

Con el calor el aluminio, se oxida y forma sales de aluminio nocivas para la salud. No es recomendable usarlo en ollas, sartenes, papel de aluminio para cocinar y los envases de aluminio de la comida industrial.
El aluminio se deposita en el cerebro y estudios recientes lo relacionan con trastornos mentales como Alzheimer entre otros problemas de salud.
Es un material prohibido para uso culinario en muchos países, sin embargo es habitual encontrarlo en cocinas de restaurantes y colegios. Sólo el aluminio anodizado ha recibido un tratamiento especial que lo protege de la corrosión y lo sella (este material es de diferente color en interior y exterior) con lo que no se incorpora aluminio a los alimentos que contiene.

• Cobre.

Los utensilios de cobre no se deben usar para cocinar. El cobre es el mejor metal conductor del calor, seguido por el aluminio y forman parte de los fondos difusores de olas y cazuelas, pero es muy peligroso si entran en contacto con los alimentos.

• Teflón.

Teflón es el nombre comercial del compuesto de polímero politetrafluoroetileno (PTFE). El peligro de este producto es debido al PFOA (ácido perfluoro octánico, el C-8) sustancia prácticamente indestructible, que se acumula en el organismo y no se descompone en el medio ambiente.
La superficie del teflón se deteriora rápidamente y no evita que el C-8 se volatilice. La mayor cualidad de este material es su antiadherencia pero no la durabilidad.
Al calentarse el teflón por encima de los 160º, emana productos químicos tóxicos.
Si se decide a utilizar utensilios revestidos de teflón, hay que tener cuidado de no someterlos a temperaturas elevadas (fritos, salteados y horneados) y desecharlos en cuanto la superficie sufra algún deterioro como roces o ralladuras.

Materiales seguros

Son aquellos utilizados en los utensilios de cocinas que no desprenden componentes tóxicos (o lo hacen en menor cantidad) a los alimentos.

• Vidrio.

ollas de vidrioFabricado básicamente con sílice, cal y sosa es una buena alternativa para sustituir los recipientes de plástico y para cocinar es un material inerte y no poroso. Aguanta altas temperaturas, es apto para horneados.
Los vidrios decorados que no son aptos para cocinar ya que se les añade plomo.

• Esmaltado de porcelana.
Los esmaltados de porcelana que no estén rallados ni desconchados no desprenden ningún componente tóxico.

• Silicona.
Es un polímero sintético y se obtiene a partir de sílice de arena. Ahora está muy difundido su uso en moldes, espátulas, y otros utensilios que además de ser antiadherentes son flexibles. La silicona es estable e inerte, no reacciona al estar en contacto con los alimentos y resiste temperaturas desde la congelación al horneado.

• Titanio.
Es un metal inerte y atóxico, de gran dureza y resistencia ya que no produce alergias, por lo que también se utiliza en cirugía y para prótesis e implantes. En los utensilios de cocina proporciona un antiadherente muy resistente y estable, de gran dureza durabilidad, así como ausencia de toxicidad.

• Madera.
utensiliosdebambuycorchoEs el material tradicional para tablas de corte, cucharas, espátulas… Con la aparición de los plásticos se creyó que superaban a la madera en higiene, pero se ha comprobado que en las tablas de madera no hay crecimiento bacteriano y sí lo hay en las de plástico.

• Bambú.
Es un material muy recomendable para usar como tabla de cortar alimentos o cestillo para cocinar al vapor.

• Hierro colado
Es otra opción tradicional que proporciona un calor uniforme. Las sartenes y ollas de hierro son muy duraderas, sirven para la placa de cocina y el horno, y aunque habitualmente no llevan recubrimientos antiadherentes, la comida no se pegará mientras se trate con aceite el recipiente antes de su primer uso.

• Acero inoxidable.
menaje de aceroEl acero inoxidable es una aleación de hierro con carbono, a la que se añaden metales pesados en variadas proporciones. El conocido acero 18/10 de las baterías de cocina o cuberterías significa que en su composición contiene 18 partes de níquel y 10 de cromo. Es bastante estable en contacto con los alimentos, pero libera pequeñas cantidades de níquel y cromo. Es muy importante que no estén rallados o que se hayan quemado al pegarse algún alimento en la cocción.
La capa protectora del acero inoxidable puede verse afectada por algunos ácidos, lo que puede ocasionar también la liberación de hierro y níquel.
También se puede optar por adquirir menaje elaborado con acero quirúrgico(T-304), es el menos poroso y el riesgo de fuga de metales pesados es improbable. Este acero contiene titanio, material resistente a altas temperaturas y atóxico. El acero quirúrgico permite cocinar con poca agua y aceite, difícilmente se pega la comida y conserva los nutrientes de los alimentos.

• Barro.
El barro es un material de gran calidad para cocinar, hay que tener cuidado cuando está esmaltado ya que pueden contener que es un derivado del plomo. Es conveniente utilizar cazuelas de barro sin esmaltar.

• Cerámica.
Resiste muy bien la corrosión y el uso, sin alterar el sabor de los alimentos. El único problema se produce cuando se desconcha que puede liberar plomo. No aguanta altas temperaturas, mejor no usarla en horneados.

• Papeles de horno siliconados
La utilización de papel de horno al cocinar hace que el calor aumente la transmisión de los tóxicos que el papel pueda contener, hacia los alimentos.
El papel vegetal siliconado está libre de tóxicos, en su elaboración no se utilizan blanqueadores, cloro, ceras ni parafinas.

Local recomendable en Barcelona: http://www.renelectrodomestics.com

Envases para los alimentos

tapers de vidrioEl tipo de envase que elijamos tendrá su influencia en la seguridad de los alimentos y en las potenciales contaminaciones con productos que afecten a nuestra salud.
Lo más recomendable es el uso del vidrio con tapas plásticas, con ellos evitaremos la migración de productos a los alimentos

• Plásticos

Los plásticos que encontramos en contacto con los alimentos son mayoritariamente contaminantes, una mínima parte son biodegradables y pocos son reciclables. Contienen sustancias que actúan en nuestro organismo como disruptores hormonales, es decir, que interfieren en las funciones de nuestro sistema hormonal y causan alteraciones en nuestra salud. empaques-desechables-de-alimentos-
Los más contaminantes son los ftalatos, el estireno y el bisfenol A. Los encontramos en el recubrimiento interno de latas, botellas, biberones, envases. En contacto con los alimentos, una parte pasa a ellos, ya que ningún plástico es totalmente inerte.
En la cocina no es conveniente calentar en ellos los alimentos, ni poner comida caliente, grasas, líquidos o ácidos. Hay que tener en cuenta que el más inestable de todos es el film de cocina.

El PVC (Vinilo / Policloruro de vinilo) en algunos países de Europa está prohibido en numerosos usos. Generalmente está presente en algunos envases y en ciertos films transparentes.
En Argentina, según la guía es ofrecida por el Código Alimentario Argentino y Resoluciones MERCOSUR, está presente en el envasado de carnes rojas, pescado, pollo, frutas y hortalizas, fiambres, quesos, condimentos encurtidos, alimentos secos en polvo, mayonesas, aceites comestibles, vinagre, agua mineral, productos de panadería y pastelería, etc
Se debe evitar el uso del PVC ya que desprenden plomo y ftalatos.

El polipropileno es el único plástico recomendado por la OMS para estar en contacto con alimentos, por su estabilidad tanto en contacto con ácidos como alcalinos y por su resistencia al calor, buscar el símbolo PP en los envases plásticos.

Cómo evitar los ftalatos y el Bisfenol A?
• No se deben calentar recipientes plásticos, ni siquiera en el microondas.
• Los recipientes plásticos no deben contener bebidas calientes.
• No se deben lavar en el lavavajillas, el calor hace que se desprendan las particulas nocivas.
• Evitar la comida enlatada, el interior de las latas puede contener Bisfenol A. Tampoco se deben calentar las latas.
• Mejor usar recipientes de vidrio o productos que se indique que son “Libre de ftalatos” ó “Libre de bisfenol A”
• El uso repetido de botellas plásticas es perjudicial si son NO reutilizables (la gran mayoría).
Si el plástico no contiene la información de reciclaje que nos indica el tipo del mismo, no usarlo seguramente se trate de PVC.

Aunque perdamos tiempo  es preferible mirar y mirar las etiquetas antes de comprar sobre todo con los antiaherentes, como actualmente mucha gente no quiere usar Teflon en el menaje de cocina ponen otros nobres sin PFOA pero no dicen que materiales nuevos tienen. Menos plásticos, más vidrios y materiales sostenibles.

Un saludo saludable y hasta la próxima

ollas de hierro 2

Salud en nuestra casa 1 – El dormitorio

Hibiscus_india Un hábitat saludable beneficia a todos los habitantes de la casa, especialmente a los niños, los ancianos y los enfermos, los más débiles y sensibles. Pero cuando en ella uno de sus habitantes padece una enfermedad de larga duración o con una rehabilitación lenta, acondicionar las estancias para que disponga de un hábitat más saludable le ayudará a fortalecer su sistema inmunológico y acelerar su rehabilitación.
Escribo esta nota basándome tanto en mi experiencia profesional como terapeuta corporal y arquitecta, como en mi experiencia personal. En mi vida he transitado por varios episodios de enfermedades que me obligaron a estar en casa tiempos prolongados.

Hace poco, leí en “La Contra” de La Vanguardia del 5 de diciembre, al médico Jader Tolja en una entrevista de Ima Sanchís, “Los espacios que habitamos cambian nuestra psique”. Cuando le pregunta si hay investigaciones que avalen sus palabras, dice: “Si. Sabemos, por ejemplo, que si desde la habitación de un hospital se ven árboles y verde, la persona ingresada es dada de alta tres días antes que la que no ve verde”.
En casa, además de las buenas visuales, que podemos tener o no, podemos crear un entorno saludable acorde a las necesidades del enfermo y del grupo familiar que convive con él.

Cuidado de los espacios donde el enfermo permanece más tiempo: el dormitorio, el comedor, la estancia y la cocina.
Si la persona está todavía en el hospital podremos acondicionar más fácilmente la casa sin molestarlo. Empezando por el dormitorio, el sitio donde permanecerá la mayor parte del día.

El dormitorio

Sólo durmiendo permanecemos en el dormitorio 8 horas diarias, si estamos enfermos este tiempo por lo menos se duplica. Es muy importante poner atención en la cama, el colchón y la ropa de cama.

Elementos a tener en cuenta:

• Iluminación y ventilación.

Sol y aire suficiente son la primera condición para tener un hábitat saludable. Como dice el refrán “Donde entra el Sol no entra el médico”. La luz del día es estimulante y da alegría. En cuanto a la iluminación artificial, evitar las luces estridentes. Ver https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/09/el-sol-gran-sanador-de-los-edificios/

• Las plantas en el dormitorio. ???????????????????????

Si desde la habitación no vemos árboles y aunque los veamos, siempre es saludable tener el verde dentro. Existe el mito de que las plantas consumen gran parte del oxígeno que necesitamos cuando dormimos. Todo depende de la cantidad de plantas, si dormimos en un invernadero estaremos un poco molestos pero dos o tres plantas no son problema y al contrario, mejoran el estado de ánimo, reducen el estrés, relajan, regalan humedad al aire y armonizan el ambiente. Ver: https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/01/las-plantas-nuestras-amigas-filtros-vivos-del-aire/

• Los colores.

Si el cuarto tiene colores intensos, estridentes u oscuros será necesario cambiarlos, es conveniente que no haya elementos irritantes o depresivos. Los colores pastel en muros, verdes suaves en cubrecamas con algún toque alegre y con flores en cojines y almohadas son una opción. Los colores producen vibraciones acordes a la intensidad del color, cuidar también los colores de las sábanas y de la ropa que esté en contacto con la piel, elegir colores neutros. Si debemos pintar, usar pinturas ecológicas naturales. Ver también: https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/06/16/los-colores-y-la-armonia-en-nuestra-vivienda/

Elementos que pueden perturbar el descanso.

  • Cuadros estridentes, objetos agresivos o con historias complicadas.

Las imágenes que nos trasladen a espacios naturales son tranquilas y sanadores. De ser posible retirar las bibliotecas, el escritorio y otros elementos de trabajo para no sumar preocupaciones. Dejar en la mesa de noche sólo algún libro o revista en uso.

  • Móviles, tablets y portátiles.

Comunicarnos con amigos y seres queridos alegra la recuperación, pero hay que tomar ciertas precauciones, la contaminación electromagnética nos debilita y baja el sistema inmune. Los portátiles usarlos siempre apoyados sobre una mesa, evitar usarlo en la cama apoyado sobre nuestras piernas y no usarlo cuando está conectado a la red eléctrica. Los móviles (celulares en Argentina), estos buenos compañeros, nos debilitan y su proximidad perturba nuestro sueño, no tenerlos en la mesa de noche. Existen fundas que nos protegen de las radiaciones, yo uso de la marca E Wall, es la única que encontré, a veces se pueden conseguir en España por internet, sino a través de la empresa Purenature que los envía desde Alemania. ¡Ah y no olvidarse de apagar el Wifi cuando no lo estamos usando! En mi experiencia personal estos cuidados me ayudan mucho en el día a día. Respecto a los tablets, que son tan prácticos, no los uso, posiblemente se puedan usar con una tela aislante pegada a la cara inferior, pero no es tan fácil de conseguir. Ver también: https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/05/31/contaminacion-quimica-y-electromagnetica-en-los-hogares/

  • La televisión.

Según los programas que elijamos la televisión puede ser no sólo un entretenimiento sino una conexión con el Mundo y el aprendizaje. ¿Qué pasa con una persona enferma que tiene el televisor frente a su cama? En los sanatorios si la familia lo pide el televisor lo pueden conectar todo el día. Esa ininterrumpida emisión de mensajes, sonidos y ondas electromagnéticas cansan al organismo y dificultan su recuperación. Una buena opción cuando la persona ya puede caminar es que se traslade a otra habitación y permanezca en ella cómodamente sentado un tiempo acotado.

  • La cama.

foto señor enfermoEvitar las camas metálicas, actúan como amplificadoras de cualquier perturbación eléctrica. El metal, buen conductor eléctrico, nos descarga durante la noche, y tiende a debilitarnos. También atrae la radiación electromagnética del ambiente, y nos causa más tensión durante la noche. Una buena opción es la madera maciza: no nos descarga como el metal y nos ayuda a despertamos con más energía y más relajados.
Colocar la cama en un sitio protegido del cuarto, donde no lo afecten ni las corrientes de aire ni las energéticas. Apoyar el cabezal de la cama contra una pared.
De ser posible alejar el espacio de dormir de cables, tomacorrientes y aparatos eléctricos. Lo ideal es que esos elementos tampoco estén del otro lado de la pared donde está la cama, como la encimera de la cocina o todos los aparatos de música y la TV de la zona de estar. No tener un despertador eléctrico en la mesa de noche.
Evitar también apoyar la cama contra una pared lindera a la zona de descargas del baño.

  • Camas y somieres eléctricos.

En lo posible evitarlos, ya que además de elementos metálicos cuentan con una conexión eléctrica directa. Se puede optar por usar almohadas y cojines para facilitar las posturas deseadas.

También podemos encontrar más información en estas notas anteriores: https://habitarenarmonia.wordpress.com/2012/08/27/dormir-en-armonia/
https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/23/salud-en-la-habitacion-de-los-ninos/
Respiramos no sólo por la nariz sino a través de la piel de todo nuestro cuerpo. La noche es el momento en el que nuestro organismo trabaja para nuestra curación, es conveniente utilizar para el colchón y la ropa de cama materiales naturales que faciliten este trabajo en nuestro organismo.

  • El colchón.

La mayoría de los colchones que utilizamos incluyen telas y espumas sintéticas, poliéster, telas con propiedades elásticas, espuma de poliuretano, y han sido tratados químicamente. Los colchones con muelles metálicos, los que más se usan en España, producen el mismo efecto que el descripto para las camas metálicas. Lo más aconsejable para un dormir saludable, son los colchones de látex natural que es un material renovable, transpirable, biodegradable y con propiedades antibacterianas y antifúngicas. También hay otros colchones que combinan capas de lana o algodón y látex. Los colchones naturales o ecológicos llevan fundas de algodón u otras fibras naturales.

  • Ropa de cama.

Las sábanas están en contacto directo con el cuerpo, es conveniente usar las de algodón orgánico u otro material natural como el bambú, al igual que para las fundas de las almohadas y cojines. Si en la etiqueta de las sábanas de algodón dice que no se arrugan es porque están tratadas químicamente, las telas de algodón se arrugan. Los materiales más comunes para las mantas y edredones son fibras con altos porcentajes de poliéster o acrílicos. Para una opción más natural podemos encontrar de algodón, lana o edredones de pluma con funda de algodón.
Otros aspectos a tener en cuenta:

Liberar nuestra casa de tóxicos

Los productos de limpieza contienen tóxicos que debilitan nuestro organismo. La cocina y el lavadero, lugar donde se almacenan, son sitios peligrosos, pero su acción se extiende a todos los rincones de la casa, a la ropa que usamos, al aire que respiramos. Una práctica saludable y con buenos resultados, es usar productos biológicos, jabones comunes sin aditivos o en escamas para la lavadora, bicarbonato de sodio, vinagre, limón, los productos comunes que usaban nuestras abuelas.

  • Higiene personal.

Lo mismo sucede con los productos para la higiene personal, tienen aditivos, perfumes y componentes tóxicos que es conveniente no utilizar. En el mercado existen productos biológicos y jabones neutros.

  • La ropa que usamos

Optar por telas fabricadas con productos naturales, algodón, bambú, lana, lino u otros. Las telas con acrílicos, polyester y otros productos químicos no permiten que nuestra piel respire libremente. Poner especial atención en el material de los camisones o pijamas.

En una próxima nota continuaré con los alimentos y las otras habitaciones de la casa.

Para más información pueden ver estos links:
http://www.terra.org/categorias/articulos/pinturas-ecologicas-en-espana
http://www.geoambiental.com.ar/cem.htm
http://www.hogarsintoxicos.org
http://www.greenpeace.org/espana/Global/espana/report/other/consumiendo-qu-mica.pdf
http://mejorconsalud.com/como-limpiar-la-casa-sin-usar-productos-quimicos/
http://www.ecologistasenaccion.es/article11731.html

Sol agua tierra

Nuestra casa y las emociones 2 – El embarazo

El embarazo

Preparando el nido

cigueñas en el nidoCuando quedé embarazada de nuestra primera hija me dedicaba a tiempo completo a mi profesión de arquitecta. De nuestra vivienda sólo me ocupaba lo necesario para su mantenimiento. Estaba equipada para que la habitáramos sólo dos personas y al principio no pensamos donde crecería nuestro bebé.

Yo no sabía nada sobre embarazos y niños. Me imaginaba a mí misma trabajando como siempre de acá para allá. Sólo pensaba que, además, tendría al bebé conmigo y que junto a nuestra cama estaría el moisés para que durmiera toda la noche como lo hacen los adultos.

sillón y almohadones bis

Pero el cuerpo, que es muy sabio y si lo escuchamos nos brinda más mensajes que la cabeza, comenzó a manifestar nuevas necesidades. A medida que el bebé crecía y me comunicaba con él, poco a poco fui necesitando estar más tiempo en casa. Comencé trayendo trabajo del estudio para terminarlo en casa y también fueron cambiando mis actividades. Empezó a interesarme aprender a tejer, a armar cojines, estar con las plantas, cocinar…. Ya mi cuerpo necesitaba descansar más y con mayor frecuencia, me lo pedía mi columna y los cojines me ayudaban a sentirme a gusto. Busqué un lugar de la casa donde me podía sentir cómoda leyendo, tejiendo y de tanto en tanto sentir los movimientos de nuestro bebé. Mi cuerpo con el bebé clamaban para que cambiara nuestra casa, también me mostraba que con el embarazo mis tiempos eran otros y necesitaba un entorno más cálido y confortable.

Las mujeres como todas las hembras del mundo animal ante la próxima llegada de la cría, desarrollamos esta capacidad instintiva de preparar el nido. En algunas mujeres se dispara una necesidad de orden y limpieza para que todo esté perfecto el mes antes de parir, otras se obsesionan por decorar el cuarto del bebé como si ya fuera un niño grande.

Para la llegada del primer niño todo es nuevo y son muchos las variables para tener en cuenta: la alimentación, el cuidado del cuerpo, la preparación para el parto; pero a esta necesidad biológica de preparar el nido no respondemos con la misma facilidad que las aves y otros animales en libertad.

Embarazada

Los tiempos son cortos y los cambios muy rápidos durante el embarazo. En general podemos dividir la gestación en tres etapas: en los primeros tres meses nuestro cuerpo se acomoda a los cambios hormonales. Algunas mujeres tienen algunos trastornos intestinales de sueño y poca energía. Exteriormente, en cambio, nuestro cuerpo no evidencia grandes cambios, solemos lucir tetas más grandes y una pequeñísima pancita.

En el segundo trimestre el bebé todavía no pesa tanto, no nos cansamos demasiado, y todavía podemos estar más activas. Es el momento indicado para preparar nuestra casa, ya que si lo hacemos en esta etapa tendremos un mayor confort y aliviaremos el trabajo diario en el último trimestre y durante la llegada del bebé.

En los últimos meses el bebé aumenta rápidamente de peso, nuestra columna se resiente, duelen las piernas y hay que encontrar una posición cómoda para dormir. En este trimestre final es aconsejable poder disfrutar de un entorno confortable y amoroso.

Tal vez una decoración minimalista, en blanco, gris y negro u otra similar que nos iba bien como pareja sin hijos, empieza a hacer agua ante esta nueva etapa de nuestras vidas. Esa calidez que necesitaremos, posiblemente nos la puedan dar los colores pastel, los verdes, los cojines de fibras naturales, algo parecido a la mecedora Thonet de la abuela con su apoya pies, muebles de madera y alfombras: un ambiente relajante que nos ayude a descansar mejor y comunicarnos con nuestro bebé.Mecedora y cojín

En algunos hombres también se desarrolla la necesidad de acondicionar la casa. Aquellos con orientación y más capacidades físicas o prácticas, tienden a mejorar el equipamiento, a hacer nuevos muebles, a modificar su lugar de trabajo.

Ante estas necesidades instintivas, la pareja está en un buen momento para el trabajo en equipo, en el que cada uno pueda expresarle al otro sus fantasías y deseos para este hogar de a tres que están formando. Hay que tener en cuenta que cuando ya estén con el bebé él va a absorber casi todo el tiempo disponible y si la casa ya está adecuada para los primeros meses va a ser de gran ayuda.

Los seres humanos venimos a este mundo muy indefensos y menos completos que nuestros hermanos del reino animal. Al nacer necesitamos estar siempre cerca de nuestra madre para sentirnos seguros. A su vez la madre se angustia si se separa demasiado tiempo de su hijo, es habitual verla acercarse cada tanto a la cuna para ver si respira. Es así que para disfrutar más la convivencia, al pensar en la casa de a tres, se incluya la idea de trasladar al bebé con nosotros a los diferentes sitios de la casa donde interactuemos e imaginarlo a él en el comedor, en la cocina, en ellugar de trabajo, etcétera. Al estar cerca de la madre o del padre el bebé dormirá mejor y todos estarán más tranquilos.

Comer

Dar de mamar o alimentar al bebé cada tres horas implica dedicación y energía y es importante cuidar la buena alimentación de la madre para que conserve su fuerza y se la trasmita a su bebé. Ya no son aconsejables las comidas rápidas con sus pocos nutrientes y es conveniente disponer de una cocina eficiente y cómoda que acorte los tiempos de preparación. No es cuestión de tenerla a la última moda con los mejores aparatos sino de disponer de sitios suficientes y un orden claro para los elementos que necesitamos. Las cocinas profesionales se diseñan como una cadena de producción para que el producto se elabore rápido y con eficiencia. Es muy útil disponer de una encimera cómoda (en mi país decimos mesada) donde poner todos los ingredientes y hacer la preparación previa. Cocinar lleva bastante tiempo, así que es conveniente no olvidarse de contar con un sitio seguro para tener cerca al bebé.

Dormir

colechoEl bebé que llora y los padres que no duermen y están todo el día cansados es la imagen habitual que tenemos de los padres primerizos. El colecho está ayudando a solucionar este problema. Le pregunté a mi hija menor que me dijera las ventajas del colecho y me lo resumió así: “Todos podemos dormir”. Y además el bebé está más tranquilo y seguro. El mercado ofrece varias soluciones, como las cunas que se unen a la cama. Además, por supuesto, de la cama amplia donde el bebé pueda dormir junto a sus padres. Con estas soluciones, entre otras ventajas, alimentar al bebé cada tres horas durante la noche, será una tarea sencilla.

Bañar y cambiar al bebé

Estas son otras actividades diarias que exigen un esfuerzo físico importante para los cuales es conveniente tener la casa preparada antes del nacimiento. Al bebé se le cambian los pañales cinco veces al día y si lo hacemos en una mala postura nuestra columna se resentirá. En el mercado hay unos cambiadores con altura variable que son muy útiles en el caso de que mamá y papá sean de diferentes estaturas. Hay algunos muebles con cajoneras, también se puede utilizar una mesa alta. Los padres y madres habilidosos pueden construir unos muebles a medida acordes al lugar disponible. Tened en cuenta que el bebé va a crecer y que van a necesitar cambiarles los pañales cuando todavía tengan dos años o más y que hay que estar frente a él y no de costado para que no se resienta la columna.

Para el baño diario también es necesario cuidar la postura, pueden utilizar en los primeros meses alguna bañera pequeña que puedan colocar sobre la encimera (mesada) de la cocina o adquirir o fabricar algún un mueble especial.

Con el nido preparado para resolver las necesidades básicas, podremos abrirnos más fácilmente para entregarles a ese bebé que llega ese gran amor que nos genera con su sola presencia.

Parto en agua

La peluquería en armonía

Nadine Labaki en Caramelo

 

 

….. relajarse y disfrutar

Fui a la peluquería de mi compañera Montse en Badalona y pasé una tarde muy agradable, disfrutando de ver ese grupo de mujeres, trabajando unas y muy a gusto otras al observar cómo se transformaban, ese nuevo semblante de mujeres guapas.

Se sentía la armonía del lugar. La calidad humana es la primera condición para que un espacio público o privado funcione en armonía. El buen trato, familiar y de toda la vida, convierte a esta peluquería en un lugar de referencia para las clientas. Saben que pueden confiar no sólo en la profesionalidad del trabajo de cortar, teñir y otros, sino que también las van a tratar bien y que cuidarán de ellas como persona.

Recordé el film Caramelo (2007) dirigido por Nadine Labaki, en el que también actúa. La historia transcurre en un salón de belleza de Beirut, cálido y acogedor, donde las mujeres comparten problemas cotidianos y se apoyan para hacer frente a su andar por la vida. Desconozco las historias que dan vueltas en este local de Badalona, pero en el poco tiempo que estuve escuché a una abuela contar cómo estaba su familia, a una mujer embarazada saludar con calidez a la dueña, con su niña que todo lo miraba con alegría.

En cuanto a lo estrictamente arquitectónico, puedo decir que su decoración, por no estar dentro de las corrientes minimalistas actuales con línea fashion y música de desfiles incluida, como es la moda en muchas peluquerías, crea un ambiente más confortable y tranquilo. El violeta de su fachada y el rosa morado del interior, sumado a un estilo clásico, son una buena combinación.

Para mejorar la calidad del aire Montse ha comenzado a poner plantas. Seguir por este camino ayudará no sólo a  que peluqueras y clientas respiren mejor: el aporte que brinda la naturaleza con sus tonos verdes acentuarán la armonía del lugar.

Foto de Nina Leen

Foto de Nina Leen

Habitar nuestro cuerpo, habitar nuestra casa

          

 

Habitar nuestro cuerpo, habitar nuestra casa

Cuando más escuchamos a nuestro cuerpo es cuando nos duele, nos molesta.

De nuestros pies, tan lejos de la cabeza, reina y señora de nuestra existencia, tenemos pocos registros. No sabemos cómo los usamos, si caminamos apoyándolos con firmeza como volando casi sin tocar el suelo, si avanzamos sin problemas o tropezamos a cada instante. Los pies son los que nos sostienen en nuestro andar por el mundo. ¡Necesitan nuestra atención, que los mimemos y cuidemos!

Para tomar conciencia sobre como está nuestro cuerpo, sus movimientos, sus músculos y articulaciones, un buen punto de partida es empezar por los pies, los eternos olvidados. Observarlos es también un buen comienzo para percibir cómo circula la energía en nuestro cuerpo. Al abrir el camino de la energía que viene de la tierra podemos ir ocupando nuestro cuerpo, movernos con la energía que circula por él, reconocerlo y disfrutarlo.

Gracias a la difusión de técnicas corporales como el yoga, el chi kung y el feng shui, en Occidente sabemos que tanto en el cuerpo como en el hábitat circula energía. Los expertos saben ver dónde se estanca, o cuándo circula adecuadamente beneficiando la salud y el bienestar de la gente.

Ocupémonos ahora de nuestra casa. Es una extensión material de nuestro cuerpo físico. Nos protege del frío y del calor, nos cobija de las inclemencias del tiempo y de la vida, nos ayuda a desarrollarnos y crecer en este difícil mundo material. En ella vivimos buena parte de nuestra vida y podemos observar tanto nuestros humores como nuestros amores, nuestras desavenencias como nuestra armonía. Nos reflejamos en ella. No es sólo materia estática, necesita respirar, que la mimemos, que la cuidemos. La energía que circula por ella a veces fluye en armonía, otras se estanca, se acelera o circula en espiral.

Envueltos en el hacer cotidiano no escuchamos a nuestro cuerpo, no lo habitamos plenamente. Practicando las variadas técnicas corporales que trabajan con la energía en el cuerpo, podemos reconocer cómo lo beneficia una circulación satisfactoria, podemos llegar a habitarlo con conciencia.

Habitar nuestro cuerpo es el primer paso para, por extensión, reconocer físicamente y sentir como se mueve la energía en nuestra casa.

Los invito, entonces, a que recorran vuestra casa, a moverse con el aire, a mirarla y mirarse, a redescubrirla con el movimiento, a sentirla.

Este camino les ayudará a abrir de otra manera las puertas de vuestra casa, a habitarla y, poco a poco, transformarla para vivir con mayor armonía.