Parir en casa – Nuestra casa y las emociones 3

Llega el bebé

bebe-recien-nacidoActualmente está creciendo el número de parejas que eligen el parto domiciliario para recibir a su bebé. Su casa es un lugar donde se sienten seguros, es menos traumático integrar al nuevo hijo si ya tienen otros niños y con la asistencia adecuada es más fácil llevar adelante un parto respetuoso.

Hasta fines del siglo XIX y principios del siglo XX, la mayoría de los partos se hacían en casa, asistidos por una comadrona y las mujeres de la familia. Los niños y los hombres escuchaban los gemidos y veían el trajinar de las mujeres con los cubos de agua. El nacer y el morir no se excluía de lo cotidiano, eran algo natural, como la vida misma.

La mortalidad materna y neonatal comenzó a disminuir cuando los partos se atendían ya mayoritariamente en los hospitales y se tomó como cierto que esto se debía a la asepsia de estos establecimientos.

Pero estudios posteriores observaron que las mejoras en la salud de toda la población en los países desarrollados a partir de finales del siglo XIX, se debía principalmente a las mejoras sociales y económicas y a la difusión de medidas higiénicas y sanitarias (agua potable, cloacas), tanto en las viviendas como en los hospitales.

En Holanda no se perdió esta costumbre de parir en casa y el Estado apoya esta modalidad dando atención y cuidado hospitalario a todos por igual.

Un equipo de investigadores holandeses han realizado un estudio sobre partos domiciliarios a nivel nacional. Simone Buitendijk, una de las autoras del estudio y jefa del programa de salud infantil de la Organización Holandesa para la Investigación Científica Aplicada (TNO), en Leiden, dijo: “En Holanda, alrededor del 30% de mujeres da a luz en casa. […] En nuestra investigación estudiamos más de medio millón de mujeres en atención primaria y comparamos los partos en casa planificados con los partos en hospital planificados. […] Nuestra conclusión fue que las mujeres pueden elegir con seguridad dónde quieren dar a luz, siempre que el sistema de atención a la maternidad esté bien equipado para el parto domiciliario.”

En España no hay apoyo estatal como en Holanda, Alemania, Reino Unido y Canadá; el parto domiciliario es privado. Catalunya es una de las comunidades que cuenta con un mayor número de profesionales preparados y con una demanda en crecimiento.

Mujeres que han tenido a sus hijos en sus casas dicen que al estar en su ambiente familiar, cuidado y querido, las ha ayudado a sentirse más relajadas y al mismo tiempo más fuertes y seguras. Que tienen más libertad para moverse y expresarse. En los partos actuales, al vínculo histórico de la parturienta con la comadrona se le ha sumado la importante presencia activa y consciente del padre o la pareja.

Nuestra primera hija nació hace 38 años, tuvimos mucha suerte, una amiga nos contactó con la doctora Kamala Di Tella, recién llegada de Inglaterra a Buenos Aires que estaba muy decidida a promover el parto natural. Nos contó la experiencia europea del parto domiciliario y nos prestó el libro de Frederick Leboyer Por un nacimiento sin violencia, que acababa de publicarse. Encontramos el obstetra, la comadrona (en Argentina se dice partera) y el pediatra que nos ayudaron a tener unos partos magníficos pero en hospitales.

Un momento muy importante es dónde y cómo se realiza el trabajo de parto, por lo general en las primerizas el trabajo de parto es largo, de alrededor de 12 horas. El ambiente donde estemos durante ese largo tiempo influirá notablemente en nuestro estado anímico y en la preparación para el parto.parto_en_casa_

En mi caso fueron muy importantes las indicaciones de Kamala para el trabajo de parto, nos recomendó que estuviéramos el mayor tiempo posible en casa. Escuchar música, tomar baños relajantes y desplazarme por la casa con tranquilidad me ayudaron a sentirme mejor, a respirar y hacer ejercicios con naturalidad ante la llegada de cada contracción. En el primer parto el cambio al llegar al hospital fue brusco y estresante, las enfermeras no me dejaban tranquila, no entendían qué estaba haciendo al no quedarme acostada. Para el trabajo de parto con nuestra segunda hija nos quedamos más tiempo en casa, disfruté mucho la preparación y nuestra hija casi nace en el coche, llegamos a la clínica justo para parir.

Para los que decidan tener a sus hijos en casa, pues a preparar el lugar, acondicionarlo para que tod@s puedan estar cómod@s. Si la casa es pequeña buscad la forma de dejar la habitación elegida libre de muebles innecesarios, que haya sitio para poder desplazarse, hacer ejercicios, colocar una piscina inflable u otros elementos que el equipo de profesionales consideren adecuados para la ocasión. Y a su vez que la casa conserve su espíritu de siempre con los objetos queridos que les den a la familia seguridad y tranquilidad durante el trabajo de parto.

Para cerrar esta nota les dejo el link este video de un hermoso parto en casa, por ahora no lo puedo descargar, y a las que estén por parir les deseo que disfruten plenamente de esos momentos trascendentes y maravillosos en un ambiente armonioso y saludable

 http://www.youtube.com/watch?v=zvs2to2chG0

partera

Para más información sobre este tema:

http://www.migjorn.net

http://www.neixeracasa.com

http://www.elpartoesnuestro.es/relatos/historia-de-sole-hospital-tauli-de-sabadell

http://lanubedejulia.blogspot.com.es/2013/04/parto-natural-en-barcelona_9019.html#.Ud2HTm1heZQ

http://nacerencasa.jimdo.com/

http://titaniatasco.wordpress.com/

http://www.holistika.net/parto_natural/parto_fisiologico/la_atencion_al_parto_en_holanda.asp

http://www.crianzanatural.com/art/art110.html

Dormir en armonía

       Y finalmente he vuelto a dormir bien…..

He desatendido estos últimos meses el blog ya que decidimos mudarnos y fue una larga búsqueda hasta que encontramos un piso bastante confortable.

Ya instalados la primera noche dormí bien, como me sucedía antes, pensé que sería porque estaba muy cansada, pero no, el placer de dormir tranquila permanece.

Buscamos un nuevo piso porque el sitio donde vivíamos nos resultaba pequeño. Era lo único de aspecto agradable que habíamos encontrado en Barberà del Vallès.

Voy a explicarles cómo era aquel piso y cómo sus características se relacionan con el mal dormir, ya que el ejemplo puede ayudar a otras personas a entender algunas de las causas de que duerman mal.

El piso de Barberà, de construcción relativamente nueva ‒ya tiene 6 años‒, es estándar para clase media, en un nuevo barrio destinado principalmente a familias en crecimiento con niños pequeños. El diseño y la distribución de las habitaciones que proyectaron los arquitectos son buenos, pero los materiales no. Prima la apariencia y no la calidad. Aparentemente pisos, puertas y armarios son de madera de haya, pero no, todo es imitación: plástico veteado como si fuese madera. (Este truco reconoce implícitamente que la madera es mejor.) Los muros no son de ladrillo (o tocho como le dicen en algunos lugares) sino de paneles de yeso que se apoyan sobre una estructura reticular de perfiles de aluminio, sistema que se usa mucho actualmente por la rapidez de su montaje en obra. Por suerte la pintura no era de plástico impermeable, permitiendo así el paso del aire entre moléculas.

Consciente de los problemas que estos materiales causan a la salud, puse especial cuidado en contrarrestarlos mediante el amueblamiento del piso. Elegí muebles de madera, cortinas y cubrecamas de algodón y plantas, muchas plantas para absorber los iones positivos que provoca el exceso de superficies plásticas. (Ver más información en la nota https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/01/las-plantas-nuestras-amigas-filtros-vivos-del-aire/)

Pero no fue suficiente, en medio de la noche me despertaba sintiéndome como eléctrica, alterada. En un congreso de Bioarquitectura le pregunté a Mariano Bueno si esos muros con una retícula de perfiles de aluminio tan comunes en la construcción actual, afectan a la salud, me dijo que no, pero sólo si los perfiles de aluminio tenían descarga a tierra. No tenía a quien preguntar, pero deduje que lo más probable era que no la tuviera aquel edificio de construcción rápida (producto de los negocios fáciles de la burbuja inmobiliaria). Y porque, además, hay poca conciencia sobre los perjuicios a la salud que ocasiona el exceso de metales en los edificios. El problema no tenía solución.

También observé que había una excesiva contaminación electromagnética; por las noches nosotros apagábamos el modem, pero al menos 14 vecinos los mantenían permanentemente encendidos. Una potente antena telefónica a dos calles de nuestro piso multiplicaba la radiación en la zona. No dormía bien porque sufría un ataque electromagnético. (Más información en https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/05/31/contaminacion-quimica-y-electromagnetica-en-los-hogares/.

Convencer a los vecinos de un edificio grande de que apaguen el modem por las noches es muy difícil. Existe una solución: colocar pantallas que rechacen la contaminación electromagnética en ventanas y muros exteriores. No quisimos hacer esa inversión en un piso, aunque bonito, con tantos problemas para la salud y que, además, nos resultaba pequeño.

Así que nos fuimos y la solución de mudarnos fue acertada. Esta vez nos dimos tiempo para buscar con cuidado. Tuvimos que cambiar de ciudad, afrontar la mudanza con todo el trabajo y el gasto que implica. Pero valió la pena: ¡he vuelto a dormir!, y por las noches ya no me despierto sintiendo el cuerpo electrizado.

Dejé pasar un tiempo antes de escribir esta nota, para observarme. Ahora puedo decir que dormir bien, sin contaminaciones varias y respirando un aire más puro, es un regalo. Estoy tranquila, me agrada estar en el dormitorio, disfruto el despertar…

Para aumentar el confort en el dormir, les envío una lista de elementos que deberían tener en cuenta al amueblar un dormitorio:

  • Ubicación de la cama. Colocadla en un sitio protegido del cuarto, donde no la afecten ni las corrientes de aire ni las energéticas. Apoyad el cabezal de la cama contra una pared.

  • Los colores. Evitad los colores estridentes. Convienen los pastel o azul, verde y rosa claros.

  • Materiales. Para evitar la contaminación y reducir la producción de iones positivos, evitad los plásticos y derivados sintéticos. En lo posible, que muebles, cortinas, ropa de cama, pinturas y suelos sean de materiales naturales.

  • Alejar en lo posible el espacio de dormir de cables, tomacorrientes y aparatos eléctricos. Lo ideal es que estos elementos tampoco estén del otro lado de la pared donde está la cama, se transmite a través del muro. Apagar el modem y mantener el celular lejos de la mesa de noche.

  • Iluminación. Evitar las luces artificiales estridentes.

  • Cuidar la calidad del aire dando al cuarto una ventilación suficiente.

  • Mantener despejada la pared donde se apoya el cabezal de la cama, sin muebles, estantes con libros, espejos, cuadros u otros elementos que puedan alterar la tranquilidad.

  • Espejos. Para una mayor tranquilidad es aconsejable que no se vean en los dormitorios. Un buen lugar es detrás de una puerta del armario.

  • Cuadros, adornos. En lo posible que no estén ni frente ni atrás de la cama sino en otros sitios del cuarto. Elegid con cuidado los cuadros y adornos que distribuyan en el cuarto. Que transmitan tranquilidad y armonía.

Les deseo felices sueños y un despertar armonioso. Hasta la próxima

Libertad en la casa de los niños pequeños


Nuestro bebé comienza a caminar, nos alegra tanto verle dar sus primeros pasos, una gran emoción nos invade. A medida que se afirman sus pasos se interesa cada día más por todo lo que lo rodea, cada día adquiere más rapidez en sus movimientos. Primero recorre sólo los cuartos y luego lo investiga todo. No hay nada en la casa que sus manitas inquietas no quieran tocar, sentir, llevarse a la boca.

Es el momento del gran dilema. ¿Qué hacer con esta casa montada para que dos adultos vivan confortablemente? Los peligros acechan por todas partes: mesas bajas con ángulos vivos que pueden dañarlo, objetos pequeños que puede tragar, tomacorrientes peligrosísimos que esos hermosos deditos quieren explorar. Una alternativa posible es transformar la casa para que todos podamos desplazarnos en ella con libertad.

Esto fue lo que hicimos cuando nació nuestra primera hija, lo cual nos facilitó mucho la convivencia. Menos “no esto” y “no aquello”, menos dolores de espalda de tanto correr tras el niño y levantarlo a cada rato, menos golpes y accidentes, más posibilidades de juego e investigación.

Una posibilidad es eliminar los peligros hasta la altura a la que llegan sus manos, subir los objetos potencialmente dañinos o que no queremos que alcancen. Este cambio sólo sirve hasta que aprende a subirse a las sillas, pero para entonces ya será más grande y resultará más fácil convencerlo de que hay cosas que no puede o no le conviene tocar.

Llegar a trabajar o cocinar de nuevo con tranquilidad lleva tiempo, aprender a entretener al niño en la cocina o en nuestro lugar de trabajo para que podamos dejar de controlarlo minuto a minuto es un objetivo que aunque nos mueva a realizar cambios en nuestra casa vale la pena alcanzar.

A esta edad a los niños les gusta sacar y poner objetos, y si no son sus juguetes mejor aún. La cocina es para ellos un mundo fascinante, con puertas que se abren y revelan una infinidad de objetos de tamaños y colores diferentes, cajones que al abrirse muestran cosas desconocidas de formas y tamaños variados.

Podemos optar por una solución intermedia: que puedan acceder libremente a las partes más bajas de los muebles y reservarnos las zonas más altas. Si ponemos a su alcance lo menos peligroso e interesante a la vez, entregarles esa zona como la suya, su interés por explorar más arriba decrecerá. ¿Y qué reservar para su zona? Pues cacerolas viejas, cuencos, cajas y botellas de plástico, objetos de madera torneada… Objetos que puedan manipular a su gusto sin lastimarse ni romper nada, meterlos y sacarlos de esos cajones y estantes bajos que al poco tiempo serán su lugar de juego, un mundo de maravilla.

Mi hija disfrutaba mucho en la cocina mientras cocinaba, compartíamos el espacio y era su alegría tener acceso y usar objetos que los adultos usan cotidianamente.

Para terminar, les ruego que no olviden el peligro de los muebles con aristas o ángulos filosos. Las mesas se pueden tapar con manteles, si son de vidrio mejor guardarlas hasta que crezcan o cubrirlas con lienzos bien gruesos.

Y con la casa transformada, a disfrutar todos de esos momentos maravillosos en el que el mundo se abre a los ojos del niño. Deseando que ese espíritu investigador lo conserven toda la vida. Y, quizá, que nosotros mirándolos también volvamos a tenerlo.

Los colores y la armonía en nuestra vivienda

  

El mundo es de colores, donde hay luz, hay color. Para vivir armoniosamente en nuestra vivienda, un buen paso es observar cómo utilizamos los colores, cuáles son los dominantes, cuáles preferimos, y si sentimos los ambientes muy fríos o excesivamente cálidos.

El Feng Shui relaciona los cinco elementos (agua, madera, fuego, aire, tierra) con colores representativos; el estudio de su aplicación es fundamental para armonizar los espacios. La psicología del color y su aplicación en cromoterapia han ampliado la visión que se tenía sobre el uso del color en la arquitectura, conocimiento que hoy se aplica tanto en edificios comerciales como en hospitales para obtener respuestas específicas de las personas que estén en ellos.

Todos experimentamos una reacción física y emocional ante la sensación que nos produce un color: frío, calor, bienestar u opresión. Aunque estas determinaciones pueden ser subjetivas, investigaciones realizadas han demostrado que son corrientes en la mayoría de las personas y están determinadas por reacciones inconscientes y también por asociaciones relacionadas con la naturaleza.

Tales sensaciones están asociadas también a las connotaciones sociales que les adjudica la cultura a la cual pertenecemos. Por ejemplo: el blanco simboliza la muerte en algunos países orientales; para la cultura occidental, es luz y pureza.

Los colores elementales son los tres primarios, los tres secundarios que resultan de combinar dos primarios, más los dos colores acromáticos, el blanco, combinación de los tres primarios, (síntesis aditiva: colores luz) y el negro, la ausencia de los tres. De los primarios se obtienen la totalidad de los colores divididos en dos grandes grupos, los fríos (azules, verdes y violetas) y los cálidos (amarillos, rojos y anaranjados).

En el mundo están presentes todos los colores, y las sensaciones de placer o desagrado están relacionadas con la preponderancia de unos sobre otros, la intensidad de los mismos y si son o no adecuados para los espacios donde se encuentran.

Mirar un paisaje rural, un bosque, una cascada, un parque, es un placer visual, nos tranquiliza y armoniza. Generalmente predominan variedad de verdes con toques de otros colores, el azul del agua y del cielo, los múltiples colores de las flores, los marrones de las tierras. A los colores vivos no los encontraremos en grandes áreas, sólo como acentos o pequeñas toques de animación.

 Veamos como llevar esa armonía a nuestras casas.

  • Poner atención en los grandes planos de color, paredes y pisos.

Las paredes son la base donde se apoyarán muebles y elementos accesorios y decorativos. Sus colores son los más fáciles de cambiar. Un muro con mucha presencia debido a un color intenso, puede absorber al resto. Es esencial cuidar la intensidad de los colores que usemos. Por lo general es preferible darles a las paredes colores pastel o neutros, para luego agregar tonos intensos en áreas menores y donde sea preciso.

Observemos que el color utilizado en los pisos sea un buen sostén. Si tiene demasiada presencia –un rojo intenso por ejemplo puede desequilibrar al conjunto. También podemos restarle intensidad a los otros colores utilizados como en el caso de tener un piso gris. Un piso gris, en cambio, puede restarles intensidad a los demás colores. Los colores tierra, o la madera, son un buen apoyo para sostener al conjunto.

  • Ver cuales son los colores que queremos conservar: los de los muebles y cortinas, por ejemplo.
  • Tener en cuenta la luminosidad de los espacios. El color y su intensidad serán distintos para un cuarto con poca luz natural o uno muy luminoso.
  • Tener en cuenta las características emocionales de cada miembro de la familia. Las personas nerviosas, hiperactivas, dispersas o excitables deberían evitar colores demasiado cálidos (rojos, amarillos, anaranjados o muy chillones). Les conviene usar colores neutros y suaves que serenan y tranquilizan. Una persona tímida, apática o con tendencias depresivas no debería vivir entre colores muy fríos (negro, azul oscuro) o grises. Será mejor que utilice colores cálidos y luminosos.
  • Ver el uso que tiene cada espacio de la casa, algunos colores se adecúan más que otros a la actividad que realicemos.

Los colores ideales para el descanso y la relajación son los suaves: azules pastel, rosados, lilas claros…

En el comedor no conviene abusar de colores chillones. El anaranjado, que estimula el apetito, debería utilizarse en pequeñas proporciones sobre colores cremosos o amarillos suaves.

En la cocina pueden utilizarse tonos tierra (ocres, teja, beiges y otros), evitando la frialdad que no estimula el placer de cocinar.

En un recibidor pueden utilizarse colores claros, luminosos, alegres que inviten a entrar con buen ánimo.

En la estancia, espacio de distensión y encuentro colectivo, podemos recrear en parte los colores de los espacios naturales con verdes claros y notas de otro color.

  • Y tener mucho en cuenta el gusto personal. No utilizar colores que no les gusten aunque estén de moda o se los recomiende el experto en Feng Shui.

No olvidemos que así como en el mundo están todos los colores. En cada estancia de nuestra casa también deberían estar, aunque sea en pequeñas cantidades, para que no se pierda el equilibrio del conjunto.

Contaminación química y electromagnética en los hogares

En la nota  de Rosa Montero “Por qué  la mantequilla no se pone rancia” publicada en la Revista del País del domingo 29/05/11, menciona dos enfermedades que actualmente no están reconocidas por la OMS, la sensibilidad química y la electrohipersensibilidad. Entre el 18 y el 21 de mayo de 2011 se llevó a cabo en el Colegio de Arquitectos de Catalunya el Congreso de Bioarquitectura, con gran acierto y sensibilidad social sus organizadores invitaron a dos afectados de estas enfermedades.

Los testimonios de ambos fueron un contacto duro con esta realidad que muchos no quieren o no pueden ver. Hace 5 años Cristina Esteban trabajaba junto a otros 120 empleados en una oficina que fue reformada, a los tres días de colocados los nuevos pisos al entrar a trabajar sufrió graves trastornos respiratorios y gastrointestinales. A partir de ahí comenzó su largo periplo por hospitales, médicos, etcétera.

   Su vida ya no es vida, sólo puede comer productos ecológicos, no puede aspirar ningún perfume, su vida social está muy limitada, sólo al entrar a un sitio cerrado comienza a perder fuerzas, todas las personas que la rodean emiten las sustancias contaminantes que contienen los desodorantes y los perfumes, tuvo que reformar su casa. A pesar del tiempo transcurrido no puede volver a incorporarse a su trabajo, ha tratado de hacerlo pero a los 40 minutos de permanecer en el lugar nuevamente no podía respirar y la ingresaron rápidamente a la sala de urgencias del hospital cercano. Cristina con gran valentía concurrió al Congreso a sabiendas de que iba a estar una semana sin fuerzas, en cama, por las emisiones de los presentes en el Congreso, pero quería dar a conocer a los profesionales de la arquitectura lo que ellos pueden provocar en el las personas utilizando productos altamente contaminantes. También estaba muy preocupada por sus compañeros de trabajo que periódicamente tenían afecciones pulmonares y gastrointestinales con una sintomatología menos intensa pero lo suficientemente recurrentes como para demostrar que esas sustancias químicas permanecen mucho tiempo y que afectan a todas las personas que se encuentran en el lugar.

Oriol Badell afectado de electrohipersensibilidad concurrió al Congreso con protectores, los organizadores pidieron a los participantes que apagáramos todos los móviles y aparatos electromagnéticos en uso. Igualmente en el lugar quedaban emisiones. En el año 1996 Orioll vivía en un ático cuando comenzó a tener los primeros síntomas, en los áticos se concentran las emisiones propias de las antenas del edificio y la de los vecinos.

Luego de mucho andar ha logrado manejarse con su hipersensibilidad pero no puede ni estar cerca de un televisor, ni que hablar de usar móviles, ni WI-FI. Su vida cambió completamente, dada su facilidad para detectar sitios con emisiones electromagnéticas trabaja en  radioestecia.

Todos estamos expuestos a estas sustancias contaminantes, es difícil enfrentar a los medios de difusión masiva para que la gente use con más cuidados los móviles, el Wi- Fi, etcétera, etcétera. Inhalamos diariamente sustancias químicas innecesarias que se encuentran en los artículos de limpieza, no podemos escribir si no es en una computadora, todavía podemos comprar jabones en pan como los de antes, sin contaminantes, pero no podemos volver a escribir en nuestra vieja máquina de escribir, sin conexión eléctrica ni hondas electromagnéticas, no conseguiríamos los repuestos, tendremos que volver al cuaderno y al lápiz.

Deshacerse de objetos inútiles en nuestra casa

Los objetos que no usamos ya no nos sirven para crecer

Recibí un e-mail de una amiga con este pedido:

“Necesitaria el Feng Shui para poder minimalizar mi casa. Tengo que deshacerme de cosas que molestan, y me cuesta mucho. Es un trabajo mental que me agota!!”

Esta pregunta me la hacen muchas veces y me pareció oportuno subir al blog la respuesta.

“Deshacerse de los objetos inútiles de nuestra casa no es un problema mental sino emocional, por eso cuesta hacerlo. A mi también me cuesta. Es mejor deshacerse de ellos despacio, no a las apuradas como he tenido que hacerlo en cada mudanza. Empezar de a poco, por una pequeña zona, concéntrate en cada elemento y fíjate cuanto usas cada objeto, frecuencia de uso, cariño, quien te lo regaló y si hace mucho que no utilizas nada de ese lugar piensa a quien le puede ser útil y destina un lugar de la casa para los objetos que quieres regalar”.

A medida que avanza la selección ya el camino está abierto y es más fácil continuarlo. No sólo liberaremos espacio físico en cuartos y armarios sino que también algo resonará en nuestro interior sintiéndonos más ligeros, más libres.

Vivienda y relaciones familiares y sociales

Vivienda y relaciones familiares y sociales

La vivienda es la extensión de nuestro cuerpo. En ella, además de expresarnos y vivir como personas, también interactuamos como seres sociales, ya sea que vivamos en una familia tradicionalmente constituida o la compartamos con otros parientes o amigos.

Si vivimos solos será más fácil verla como una extensión de nuestra piel, ya que no compartiremos espacios en la vida cotidiana..

Existen pocos espacios totalmente privados para el individuo, la vivienda es una extensión de nuestro cuerpo físico, pero su uso generalmente lo compartimos con otros.
En este espacio compartido proyectamos nuestras dificultades y nuestros logros en las relaciones familiares y sociales.                                          

En el reparto y el uso de los espacios podemos observar como interactuan estas relaciones. Su tamaño y ubicación se relacionan directamente al rol que ocupa cada miembro dentro del grupo familiar.

Tradicionalmente, a la mujer se la relegaba a los espacios de servicio (cocina, comedor), mientras que el hombre ocupaba el escritorio, junto a la entrada de la vivienda, en el área de recepción. La sala recepción sólo se usaba para las fiestas o cuando venían parientes o amigos. Los niños funcionaban como elementos circulantes que conectaban el adentro y el afuera, con un uso intensivo de los espacios abiertos, más próximos al área de servicios.

La familia ha cambiado, en muchos casos los roles del hombre y la mujer en el ámbito familiar ya no son los mismos. Se ha modificado también el uso de la vivienda y de algunos de sus espacios. La tipología y tamaño de las nuevas viviendas también es distinta.

Nos resulta más fácil observar cómo ha sido utilizada la vivienda históricamente que ver cómo la usamos ahora, analizar qué espacios usamos individualmente, qué espacios compartimos armoniosamente, qué espacios compartimos con dificultad.

El análisis del uso afectivo y emocional de la vivienda, de los espacios de poder, los espacios no usados y los espacios-problema, de los lugares queridos y los rechazados, nos ayudará a entender un poco más las relaciones existentes en nuestro grupo familiar.

Si en algún sitio de nuestra vivienda nos sentimos incómodos sin saber por qué, si por más bonita que la pongamos con hermosos muebles, si la pintamos y la decoramos muy bien pero sentimos que en ella algo no funciona o nos molesta, tendremos que modificar algo más profundo, tal vez ligado a las relaciones familiares y al uso de los espacios comunes y privados.

Ver nota en http://www.victoriachamo.com/nota05.html