Salud en nuestra casa 3 – Los alimentos. El menaje de cocina

verduras Los alimentos

La industria alimentaria y su publicidad han influido notablemente en nuestra alimentación deteriorando nuestra calidad de vida, añaden aditivos a sus productos, ya sea con el objeto de modificar el sabor, mejorar el proceso de elaboración y/o su conservación. La OMS legisla sobre cuáles son los valores mínimos que puede contener un alimento sin causar perturbaciones. No hay una legislación actualizada sobre el uso de los aditivos y, tampoco sobre los efectos que puede causar la suma de varios aditivos o la acumulación a través de los años, y menos aún sobre qué le pasa a una persona con las defensas bajas cuando los consume.
Los alimentos orgánicos, puros y sin productos químicos son una opción para comer saludablemente.
Si nuestro sistema inmune está débil es imprescindible poner especial atención a la calidad de los alimentos que consumimos.
http://www.soycomocomo.es/. En catalán http://www.etselquemenges.cat/
http://www.ecoagricultor.com/2013/04/quimica-elaborcion-alimentos/

El menaje de cocina

menaje de cocina
Habitualmente no somos conscientes de la influencia que tienen los utensilios de cocina sobre los alimentos que cocinamos. Sin darnos cuenta, contaminamos nuestros alimentos en la propia cocina, con reconocidos tóxicos como metales pesados o productos sintéticos.
Puedes consumir productos alimenticios de calidad, ecológicos, pero luego al cocinarlos se contaminan con la vajilla que usamos.
La llegada del teflón fue la maravilla de la cocina, no había que tener tanto cuidado al cocinar ya que la comida no se pegaba, luego poco a poco fueron apareciendo estudios que nos alertaban de los problemas que ocasionan en la salud.
Otros materiales como el aluminio se han usado por años en las cocinas del mundo por su bajo precio y rápida trasmisión del calor, actualmente en muchos países su uso en ollas y sartenes está prohibido y en otros todavía son de uso cotidiano.

Materiales no recomendables:

• Aluminio.

Con el calor el aluminio, se oxida y forma sales de aluminio nocivas para la salud. No es recomendable usarlo en ollas, sartenes, papel de aluminio para cocinar y los envases de aluminio de la comida industrial.
El aluminio se deposita en el cerebro y estudios recientes lo relacionan con trastornos mentales como Alzheimer entre otros problemas de salud.
Es un material prohibido para uso culinario en muchos países, sin embargo es habitual encontrarlo en cocinas de restaurantes y colegios. Sólo el aluminio anodizado ha recibido un tratamiento especial que lo protege de la corrosión y lo sella (este material es de diferente color en interior y exterior) con lo que no se incorpora aluminio a los alimentos que contiene.

• Cobre.

Los utensilios de cobre no se deben usar para cocinar. El cobre es el mejor metal conductor del calor, seguido por el aluminio y forman parte de los fondos difusores de olas y cazuelas, pero es muy peligroso si entran en contacto con los alimentos.

• Teflón.

Teflón es el nombre comercial del compuesto de polímero politetrafluoroetileno (PTFE). El peligro de este producto es debido al PFOA (ácido perfluoro octánico, el C-8) sustancia prácticamente indestructible, que se acumula en el organismo y no se descompone en el medio ambiente.
La superficie del teflón se deteriora rápidamente y no evita que el C-8 se volatilice. La mayor cualidad de este material es su antiadherencia pero no la durabilidad.
Al calentarse el teflón por encima de los 160º, emana productos químicos tóxicos.
Si se decide a utilizar utensilios revestidos de teflón, hay que tener cuidado de no someterlos a temperaturas elevadas (fritos, salteados y horneados) y desecharlos en cuanto la superficie sufra algún deterioro como roces o ralladuras.

Materiales seguros

Son aquellos utilizados en los utensilios de cocinas que no desprenden componentes tóxicos (o lo hacen en menor cantidad) a los alimentos.

• Vidrio.

ollas de vidrioFabricado básicamente con sílice, cal y sosa es una buena alternativa para sustituir los recipientes de plástico y para cocinar es un material inerte y no poroso. Aguanta altas temperaturas, es apto para horneados.
Los vidrios decorados que no son aptos para cocinar ya que se les añade plomo.

• Esmaltado de porcelana.
Los esmaltados de porcelana que no estén rallados ni desconchados no desprenden ningún componente tóxico.

• Silicona.
Es un polímero sintético y se obtiene a partir de sílice de arena. Ahora está muy difundido su uso en moldes, espátulas, y otros utensilios que además de ser antiadherentes son flexibles. La silicona es estable e inerte, no reacciona al estar en contacto con los alimentos y resiste temperaturas desde la congelación al horneado.

• Titanio.
Es un metal inerte y atóxico, de gran dureza y resistencia ya que no produce alergias, por lo que también se utiliza en cirugía y para prótesis e implantes. En los utensilios de cocina proporciona un antiadherente muy resistente y estable, de gran dureza durabilidad, así como ausencia de toxicidad.

• Madera.
utensiliosdebambuycorchoEs el material tradicional para tablas de corte, cucharas, espátulas… Con la aparición de los plásticos se creyó que superaban a la madera en higiene, pero se ha comprobado que en las tablas de madera no hay crecimiento bacteriano y sí lo hay en las de plástico.

• Bambú.
Es un material muy recomendable para usar como tabla de cortar alimentos o cestillo para cocinar al vapor.

• Hierro colado
Es otra opción tradicional que proporciona un calor uniforme. Las sartenes y ollas de hierro son muy duraderas, sirven para la placa de cocina y el horno, y aunque habitualmente no llevan recubrimientos antiadherentes, la comida no se pegará mientras se trate con aceite el recipiente antes de su primer uso.

• Acero inoxidable.
menaje de aceroEl acero inoxidable es una aleación de hierro con carbono, a la que se añaden metales pesados en variadas proporciones. El conocido acero 18/10 de las baterías de cocina o cuberterías significa que en su composición contiene 18 partes de níquel y 10 de cromo. Es bastante estable en contacto con los alimentos, pero libera pequeñas cantidades de níquel y cromo. Es muy importante que no estén rallados o que se hayan quemado al pegarse algún alimento en la cocción.
La capa protectora del acero inoxidable puede verse afectada por algunos ácidos, lo que puede ocasionar también la liberación de hierro y níquel.
También se puede optar por adquirir menaje elaborado con acero quirúrgico(T-304), es el menos poroso y el riesgo de fuga de metales pesados es improbable. Este acero contiene titanio, material resistente a altas temperaturas y atóxico. El acero quirúrgico permite cocinar con poca agua y aceite, difícilmente se pega la comida y conserva los nutrientes de los alimentos.

• Barro.
El barro es un material de gran calidad para cocinar, hay que tener cuidado cuando está esmaltado ya que pueden contener que es un derivado del plomo. Es conveniente utilizar cazuelas de barro sin esmaltar.

• Cerámica.
Resiste muy bien la corrosión y el uso, sin alterar el sabor de los alimentos. El único problema se produce cuando se desconcha que puede liberar plomo. No aguanta altas temperaturas, mejor no usarla en horneados.

• Papeles de horno siliconados
La utilización de papel de horno al cocinar hace que el calor aumente la transmisión de los tóxicos que el papel pueda contener, hacia los alimentos.
El papel vegetal siliconado está libre de tóxicos, en su elaboración no se utilizan blanqueadores, cloro, ceras ni parafinas.

Local recomendable en Barcelona: http://www.renelectrodomestics.com

Envases para los alimentos

tapers de vidrioEl tipo de envase que elijamos tendrá su influencia en la seguridad de los alimentos y en las potenciales contaminaciones con productos que afecten a nuestra salud.
Lo más recomendable es el uso del vidrio con tapas plásticas, con ellos evitaremos la migración de productos a los alimentos

• Plásticos

Los plásticos que encontramos en contacto con los alimentos son mayoritariamente contaminantes, una mínima parte son biodegradables y pocos son reciclables. Contienen sustancias que actúan en nuestro organismo como disruptores hormonales, es decir, que interfieren en las funciones de nuestro sistema hormonal y causan alteraciones en nuestra salud. empaques-desechables-de-alimentos-
Los más contaminantes son los ftalatos, el estireno y el bisfenol A. Los encontramos en el recubrimiento interno de latas, botellas, biberones, envases. En contacto con los alimentos, una parte pasa a ellos, ya que ningún plástico es totalmente inerte.
En la cocina no es conveniente calentar en ellos los alimentos, ni poner comida caliente, grasas, líquidos o ácidos. Hay que tener en cuenta que el más inestable de todos es el film de cocina.

El PVC (Vinilo / Policloruro de vinilo) en algunos países de Europa está prohibido en numerosos usos. Generalmente está presente en algunos envases y en ciertos films transparentes.
En Argentina, según la guía es ofrecida por el Código Alimentario Argentino y Resoluciones MERCOSUR, está presente en el envasado de carnes rojas, pescado, pollo, frutas y hortalizas, fiambres, quesos, condimentos encurtidos, alimentos secos en polvo, mayonesas, aceites comestibles, vinagre, agua mineral, productos de panadería y pastelería, etc
Se debe evitar el uso del PVC ya que desprenden plomo y ftalatos.

El polipropileno es el único plástico recomendado por la OMS para estar en contacto con alimentos, por su estabilidad tanto en contacto con ácidos como alcalinos y por su resistencia al calor, buscar el símbolo PP en los envases plásticos.

Cómo evitar los ftalatos y el Bisfenol A?
• No se deben calentar recipientes plásticos, ni siquiera en el microondas.
• Los recipientes plásticos no deben contener bebidas calientes.
• No se deben lavar en el lavavajillas, el calor hace que se desprendan las particulas nocivas.
• Evitar la comida enlatada, el interior de las latas puede contener Bisfenol A. Tampoco se deben calentar las latas.
• Mejor usar recipientes de vidrio o productos que se indique que son “Libre de ftalatos” ó “Libre de bisfenol A”
• El uso repetido de botellas plásticas es perjudicial si son NO reutilizables (la gran mayoría).
Si el plástico no contiene la información de reciclaje que nos indica el tipo del mismo, no usarlo seguramente se trate de PVC.

Aunque perdamos tiempo  es preferible mirar y mirar las etiquetas antes de comprar sobre todo con los antiaherentes, como actualmente mucha gente no quiere usar Teflon en el menaje de cocina ponen otros nobres sin PFOA pero no dicen que materiales nuevos tienen. Menos plásticos, más vidrios y materiales sostenibles.

Un saludo saludable y hasta la próxima

ollas de hierro 2

Salud en nuestra casa 2 – La cocina

mujer cocinando   Nuestra calidad de vida está íntimamente relacionada con los alimentos que comemos y cómo y dónde los cocinamos.
Me gusta cocinar y como vegetariana que soy estoy más tiempo en la cocina que aquellas personas amantes de la comida rápida. En Argentina, he vivido la mayor parte de mi vida adulta en sitios que yo he construido, siempre he puesto especial atención al diseño de la cocina, con buena ventilación, en lo posible cruzada con un solo artefacto eléctrico, la nevera (frigorífico o heladera) y el artefacto para cocinar con su horno incorporado y funcionando a gas con su ventilación propia.

Llegada a Barcelona, a la modernidad y alquilando piso, me encontré con unas cocinas más o menos bonitas (ya me mudé cuatro veces), con sus electrodomésticos y unas con más ventilación que otras. En un piso con una cocina mediana, sin ventana, con sólo una puerta por la que se salía a la terraza la pasé muy mal. En invierno ventilar la cocina y cocinar al mismo tiempo era imposible. Al rato de cocinar me sentía, sin fuerzas y mareada, así fue como me puse a investigar el porqué de ese intenso malestar que en Argentina nunca me había sucedido.

Actualmente, en España, la mayoría de las cocinas más modernas, tienen casi todos los artefactos que funcionan eléctricamente, algunos todo el día como la nevera, otros en períodos más cortos como la placa de cocina, el extractor de cocina, el horno eléctrico, el lavavajilla, el microondas, extractores de zumos, batidoras y otros pequeños electrodomésticos; si además no tienen un lavadero para la caldera, la lavadora y el secarropa fuera del espacio para cocinar, tenemos que sumar estos aparatos a los descriptos anteriormente.

Si hay una persona en casa que se está recuperando de una enfermedad o tiene el sistema inmune bajo, es conveniente poner especial atención en la cocina para que su salud no se deteriore.

cocina sencilla

* Al terminar la nota podrán encontrar cuales son los factores de riesgo de los campos eléctricos y los campos electromagnéticos presentes en nuestra cocina y en nuestra casa.

Si analizamos algunos aparatos por separado observaremos que su efecto sobre nuestra salud es preocupante, actuando todos juntos es mayor aún.

Los artefactos más comunes en las cocinas:
• La placa de cocina:

Las primeras cocinas eléctricas eran simples resistencias eléctricas alojadas en un bloque de hierro forjado que transferían el calor a las cacerolas por contacto directo.

placa vitroceramicaLuego llegaron las placas de cocina de vitrocerámicas, su uso se ha extendido por su facilidad de limpieza, son más rápidas en calentar que las anteriores.

En las cocinas eléctricas de resistencias y vitrocerámicas los campos electromagnéticos se encuentran en el interior de sus resistencias pero igualmente que la nevera, o cualquier electrodoméstico de nuestra casa, la cocina eléctrica carga el ambiente con iones positivos.

Cuando el aire tiene una carga excesiva de iones positivos adquiere efectos perturbadores que afectan a la salud y al estado anímico de las personas y por el contrario, cuando la carga es de iones negativos se favorece el relax, el equilibrio y el funcionamiento armónico.

• Las placas de cocina de inducción

Calientan directamente las cacerolas mediante un campo electromagnético en vez de calentar mediante calor radiante por el uso de resistencias. Estas cocinas utilizan un campo magnético alternante que magnetiza el material ferromagnético del recipiente en el que vamos a cocinar en un sentido y en otro. Este proceso tiene menos pérdidas de energía, el material se agita magnéticamente, la energía absorbida se desprende en forma de calor, calentando el recipiente. Los recipientes deben contener un material ferromagnético al menos en la base. Además detecta gracias a un sistema de sensores si hay o no recipiente sobre su superficie.

Aunque su coste es alto y hay que tener una vajilla especial, la rapidez de la cocción, ahorro de energía y por lo tanto menor gasto eléctrico a difundido su uso.

El problema está en que la radiación electromagnética de estas placas es altamente peligrosa para la salud. Estudios realizados por el estudio suizo Exposureof the Human Body to Professional and Domestic Induction Cooktops publicado en la revista científica BioElectroMagnetic , nos dice que los investigadores después de examinar 16 cocinas de inducciones confirman que los niveles de campos electromagnéticos a lo que se expone el feto de las embarazadas cocinando con placas de inducción puede producirle daños neuronales al futuro bebe, por esa razón en el mismo estudio exprimen sus inquietudes al respecto de la salud y el uso de estos electrodomésticos.
Para más información ver: http://blog.bioelectrica.es/placas-de-induccion-y-salud/

La intensidad de los campos electromagnéticos disminuye rápidamente al aumentar la distancia con la fuente emisora. Tras mediciones y estudios de expertos, se ha demostrado que estar a menos de 30 centímetros de la hornalla encendida o del teléfono inalámbrico (que muchas veces lo tenemos también en la cocina), produce daños para la salud, más aún si el uso es continuo. En caso de tener que cocinar ocasionalmente en una placa de inducción, se recomienda usar las hornallas traseras, las que se encuentran lo más lejos posible de la persona que cocina.

Mediciones-de-los-campos-electromagneticos-de-las-placas-de-inducción-• El horno microondas

El microondas se ha convertido en imprescindible, está tan incorporado a la vida diaria y desde hace tanto tiempo que poca gente sabe que puede afectar a su salud, tanto por la contaminación electromagnética como por la eliminación de nutrientes en los alimentos que cocinamos en él. Este electrodoméstico tiene un efecto desvitalizante y antinutritivo en los alimentos debilitando nuestro organismo y dañando nuestra salud.

Los alimentos se calientan por radiación electromagnética emitiendo ondas que hacen vibrar las moléculas de agua de los alimentos motivando una fricción que genera calor. Trabaja de forma inversa al horno tradicional, es decir, cocina los alimentos de dentro a fuera. En cuanto a la eliminación de nutrientes, por ejemplo el ácido fólico (importante para la formación de sangre) desaparece cinco veces más rápido; las vitaminas B1, B6 y C se pierden; forma una gran cantidad de radicales libres; altera la estructura protéica de los alimentos; daña bruscamente las paredes de las verduras y frutas.

Se ha convertido en costumbre usar el microondas para calentar el agua con la leche directamente en el recipiente donde tomaremos nuestra bebida. La leche pierde sus propiedades alimenticias.

A pesar de que tienen una puerta blindada para evitar que salgan radiaciones al exterior, lo cierto es que casi todos tienen fugas porque es imposible retener semejante magnitud de radiaciones y los niveles de emisión a menos de 1 metro de distancia son muy elevados. Lo ideal es utilizar métodos convencionales para calentar la comida.
microondas

Recomendaciones para soportar una cocina con muchos electrodomésticos:

Cuando al rato de cocinar comienzan a sentir algunos síntomas como picor en los ojos, debilidad y a veces dolor de cabeza es que la ionización positiva producida por la contaminación eléctrica es alta. Algunas recomendaciones para sobrellevarlo

• La distancia

La intensidad de los campos electromagnéticos disminuye rápidamente al aumentar la distancia a ellos, es aconsejable aumentar la distancia entre el cuerpo y los distintos aparatos. Al cocinar en la placa de cocina recibimos una radiación a la altura de la cintura, las cocciones largas mejor hacerlas en los focos trasero.
En el caso de tener el teléfono móvil o el inalámbrico en la cocina se aconseja tenerlos a más de 50 centímetros del sitio donde estamos trabajando.

• Alternar el uso de los aparatos

Cuando tenemos que atender la cocción de los alimentos en la placa de cocina tratar de que no funcionen al mismo tiempo la lavadora, la máquina de hacer el pan y sobre todo reducir el funcionamiento del horno eléctrico si se encuentra bajo la placa de cocina.

• La ventilación

Aunque haga frio abrir la ventana y la puerta para en lo posible fomentar la ventilación cruzada y que se movilice el aire.

• Si es posible hacer cambios en nuestra vivienda para eliminar algunas fuentes de emisión:

1. Eliminar la placa de inducción (muy importante)
2. Eliminar el microondas (muy importante)
3. Trasladar el horno eléctrico que se encuentra bajo la placa de cocina a un sitio independiente.
4. Preferir una cocina con lavadero independiente donde funcionen sin molestarnos mientras cocinamos la caldera, la lavadora y la secadora.
5. Volver a la cocina de gas con ventilación propia.
6. Usar el lavavajilla cuando no se use la cocina.
7.Usar el extractor de humos lo menos posible

* Veamos cuales son los factores de riesgo de los campos eléctricos y los campos electromagnéticos presentes en nuestra cocina y en nuestra casa:

• Los campos electromagnéticos de baja frecuencia: red eléctrica, pequeños y grandes electrodomésticos (lavadoras, frigoríficos, cocinas y hornos eléctricos, calderas de gas), transformadores de aparatos eléctricos.
• Los campos electromagnéticos de alta frecuencia: hornos microondas, teléfonos inalámbricos DECT, routers WiFi, WiMax, Bluetooth, radar, teléfonos móviles, antenas de telefonía móvil, antenas emisoras de televisión digital terrestre TDT, repetidores de televisión.
• Los campos eléctricos continuos o electrostática: moquetas, cortinas, textiles y papeles pintados de materia sintética, lacas o revestimientos, entre otros.
• Los campos magnéticos continuos o magnetostática: piezas metálicas de camas, colchones, muebles, equipos eléctricos o electrónicos, vigas y otros elementos ferromagnéticos empleados en la construcción.

Cómo actúan:

• Un campo eléctrico existe aunque no haya corriente. Todo aparato conectado, aunque no esté encendido, genera un campo eléctrico en el aire que lo rodea que es proporcional a la tensión de la fuente a la que está conectado. Los campos eléctricos se debilitan con la distancia al foco emisor. Algunos materiales como la madera o el metal apantallan sus efectos.
Las paredes, los edificios y los árboles reducen la intensidad de los campos eléctricos de las líneas de conducción eléctrica situadas en el exterior de las casas. Cuando las líneas de conducción eléctrica están enterradas en el suelo, los campos eléctricos que generan casi no pueden detectarse en la superficie.

•Los campos magnéticos sólo aparecen cuando se pone en marcha un aparato eléctrico y fluye la corriente. Todo aparato conectado a una red eléctrica generará en torno suyo, si está encendido y circula la corriente, un campo magnético.
Al igual que los campos eléctricos, los campos magnéticos son más intensos en los puntos cercanos a su origen y su intensidad disminuye rápidamente conforme aumenta la distancia a la fuente. Los materiales comunes, como las paredes de los edificios, no bloquean los campos magnéticos.

Si analizamos algunos aparatos por separado observaremos que su efecto sobre nuestra salud es preocupante, actuando todos juntos es mayor aún.

Me despido hasta las próximas notas, seguiremos con la cocina: los alimentos y el menaje de cocina. Saludos para tod@s y deseando larga vida para la cocina a gas que tan bien nos acompañó durante tantos años.

cocina vintagePara más información:

http://www.electromagneticos.es/pages.php?pageid=14
http://blog.bioelectrica.es/placas-de-induccion-y-salud/
http://www.vivosano.org/es_ES/Informaci%C3%B3n-para-tu-salud/Entorno-y-Medio-ambiente/Contaminacion-Electromagnetica/Electrodomesticos-y-otros-focos-de-radiacion.aspx
http://www.hogarsintoxicos.org/es/riesgos/campos-electromagneticos

Vivir en casas sanas sin wifi

 

 

 

…. y la contaminación electromagnética

Estoy en un pueblo en el interior de Mallorca, la mayoría de sus casas son de piedra con paredes de 60 centímetros de espesor. En algunas calles, donde sólo transitan los coches de sus vecinos, los niños juegan y las señoras en sus sillas conversan y disfrutan del aire fresco y la brisa que corre cuando va cayendo el sol.

A este pueblo cercano a la montaña no llega el wifi; tampoco hay cableado para ADSL.

Experimentar nuevamente esta paz electromagnética es un gran descanso para mis neuronas, lo percibí al día siguiente de llegar pero preferí esperar una semana más para escribir esta nota y comprobar si continuaba la nueva sensación. Tengo la cabeza más despejada, a pesar del intenso calor la mente está libre. Me recuerda a lo que sentía cuando dejé de fumar, cuanto mi mente también se aclaró y amplió.

Los efectos de la contaminación electromagnética son contundentes, sólo por haber experimentando que falta puedo hablar con mayor convicción sobre este tema. En Barcelona vivo en una comunidad con cinco años de antigüedad donde aunque apagues tu conexión a ADSL durante las noches y cuando no la usas, si cliqueas “redes disponibles” descubres que casi quince usuarios la tienen siempre encendida. Las ondas electromagnéticas atiborran el espacio, te penetran día y noche sin descanso y tu cuerpo y tu mente se resienten y enferman. (Para mas información ver https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/05/31/contaminacion-quimica-y-electromagnetica-en-los-hogares)

Pensar que hay gobiernos que, creyendo que van a dar un servicio beneficioso para la comunidad, quieren instalar una conexión wifi en toda la ciudad. En Argentina, en la ciudad de Buenos Aires, hay parques públicos que son zona wifi. Espero que los pájaros, más sensibles que los seres humanos, se hayan ausentado a tiempo como se ha comprobado en otros sitios.

¿Habrá qué huir de los grandes centros urbanos y vivir en aldeas que, por su pequeñez, son poco rentables para las nuevas tecnologías que muchos quieren instalar? ¿Será esa la única manera de salvar nuestras neuronas? Parecería que, por el momento, irse de la ciudad es la única posibilidad. De modo que, si están pensando en mudarse, esta decisión puede ser digna de tener en cuenta.

Contaminación química y electromagnética en los hogares

En la nota  de Rosa Montero “Por qué  la mantequilla no se pone rancia” publicada en la Revista del País del domingo 29/05/11, menciona dos enfermedades que actualmente no están reconocidas por la OMS, la sensibilidad química y la electrohipersensibilidad. Entre el 18 y el 21 de mayo de 2011 se llevó a cabo en el Colegio de Arquitectos de Catalunya el Congreso de Bioarquitectura, con gran acierto y sensibilidad social sus organizadores invitaron a dos afectados de estas enfermedades.

Los testimonios de ambos fueron un contacto duro con esta realidad que muchos no quieren o no pueden ver. Hace 5 años Cristina Esteban trabajaba junto a otros 120 empleados en una oficina que fue reformada, a los tres días de colocados los nuevos pisos al entrar a trabajar sufrió graves trastornos respiratorios y gastrointestinales. A partir de ahí comenzó su largo periplo por hospitales, médicos, etcétera.

   Su vida ya no es vida, sólo puede comer productos ecológicos, no puede aspirar ningún perfume, su vida social está muy limitada, sólo al entrar a un sitio cerrado comienza a perder fuerzas, todas las personas que la rodean emiten las sustancias contaminantes que contienen los desodorantes y los perfumes, tuvo que reformar su casa. A pesar del tiempo transcurrido no puede volver a incorporarse a su trabajo, ha tratado de hacerlo pero a los 40 minutos de permanecer en el lugar nuevamente no podía respirar y la ingresaron rápidamente a la sala de urgencias del hospital cercano. Cristina con gran valentía concurrió al Congreso a sabiendas de que iba a estar una semana sin fuerzas, en cama, por las emisiones de los presentes en el Congreso, pero quería dar a conocer a los profesionales de la arquitectura lo que ellos pueden provocar en el las personas utilizando productos altamente contaminantes. También estaba muy preocupada por sus compañeros de trabajo que periódicamente tenían afecciones pulmonares y gastrointestinales con una sintomatología menos intensa pero lo suficientemente recurrentes como para demostrar que esas sustancias químicas permanecen mucho tiempo y que afectan a todas las personas que se encuentran en el lugar.

Oriol Badell afectado de electrohipersensibilidad concurrió al Congreso con protectores, los organizadores pidieron a los participantes que apagáramos todos los móviles y aparatos electromagnéticos en uso. Igualmente en el lugar quedaban emisiones. En el año 1996 Orioll vivía en un ático cuando comenzó a tener los primeros síntomas, en los áticos se concentran las emisiones propias de las antenas del edificio y la de los vecinos.

Luego de mucho andar ha logrado manejarse con su hipersensibilidad pero no puede ni estar cerca de un televisor, ni que hablar de usar móviles, ni WI-FI. Su vida cambió completamente, dada su facilidad para detectar sitios con emisiones electromagnéticas trabaja en  radioestecia.

Todos estamos expuestos a estas sustancias contaminantes, es difícil enfrentar a los medios de difusión masiva para que la gente use con más cuidados los móviles, el Wi- Fi, etcétera, etcétera. Inhalamos diariamente sustancias químicas innecesarias que se encuentran en los artículos de limpieza, no podemos escribir si no es en una computadora, todavía podemos comprar jabones en pan como los de antes, sin contaminantes, pero no podemos volver a escribir en nuestra vieja máquina de escribir, sin conexión eléctrica ni hondas electromagnéticas, no conseguiríamos los repuestos, tendremos que volver al cuaderno y al lápiz.

El Sol, gran sanador de los edificios


El Sol, gran sanador de los edificios

Un viejo refrán dice que “donde entra el Sol no entran los médicos”. En invierno, en las casas donde entra el Sol, su presencia es para agradecer al cielo.

A él le debemos nuestro origen y la energía con que generosamente nos alimenta. Nuestros edificios, lo mismo que nosotros, las plantas y los animales, necesitan el sol para vivir. Todo lo que vive, vive del sol.

El Sol está muy presente en los dibujos de los niños, que con su gran percepción manifiestan su admiración y la necesidad que sienten de su presencia.

El piso donde vivo actualmente mira al sudoeste. He vivido en muchos sitios y siempre evité la orientación oeste como única alternativa. Es muy caluroso en verano, y además me resultaba triste mirar hacia donde termina el día. Sentía que era más estimulante el lado opuesto, el que mira al Este: la vida empieza cuando sale el sol.

¡Oh, error! El oeste también es hermoso, hoy disfruto de unas puestas de Sol siempre diferentes, variables a cada instante, con rojos, grises y azules que se mezclan y entrelazan formando dibujos espesos y cambiantes. En invierno es muy agradable, durante varias horas la calefacción sobra, en los cuartos los colores resplandecen y los microbios se van.

Si a sus casas llega el sol, procurad dejar las persianas abiertas cuando no estéis. Es una pena desperdiciar este regalo.

La casa que hice en Buenos Aires, donde vivimos 10 años, la proyecté para que el sol la acariciara a lo largo del día. La casa se abría en abanico mirando al Norte (la mejor orientación en el hemisferio sur). Al ubicarla en el terreno cuidé que los altos eucaliptos que rodeaban el predio no impidieran la entrada del sol cuando los rayos alcanzan su inclinación más baja en los meses invernales, los más fríos del año. En la galería norte coloqué una glicina, planta trepadora de hojas caducas que da sombra en el verano, permite que el sol entre en el invierno y en la primavera inunda el aire con su perfume y su belleza.

Si prevén mudarse, tengan por favor en cuenta la presencia del Sol, observen si los cuartos principales de la casa o el piso donde vivirán miran al sol en algún momento del día.

En el hemisferio norte la mejor orientación es hacia el sur. Durante los meses fríos, por la fachada de ese lado los rayos solares penetrarán profundamente en las habitaciones. Luego, a medida que se acerque el verano, la presencia directa del sol se irá acortando. En los meses más cálidos los rayos alcanzarán su mayor acercamiento a la vertical y no entrarán, o entrarán menos, en la vivienda.

Barcelona tiene una latitud de 41º 23′ Norte. En consecuencia, el recorrido del Sol en invierno será corto y las fachadas que miran al este y al oeste tendrán pocas horas soleadas. Esta escasez de Sol empeora si delante de nuestras casas hay edificios que nos hacen sombra. En verano será lo opuesto: Sol durante varias horas y calor dentro de la casa. Si la orientación gira un poco y la fachada de la casa mira al sudeste o al sudoeste, el tiempo de sol será un poco más largo en invierno y un poco más corto en verano.

Los cuartos que miren al norte serán los más pobres de sol, éste no los acariciará nunca directamente. Tal carencia no sólo dolerá en los bolsillos por la mayor necesidad de calefacción, sino que también puede afectar la salud, principalmente la de los niños y de las personas con defensas bajas.

En resumen, en invierno el sol siempre es bienvenido, mire la casa al sur, al este o al oeste. Y en el verano, si pega fuerte… Pero ése ya es tema para otro post.

Ya pensando en la primavera vuelvo a las glicinas

Ver también http://www.victoriachamo.com/nota06.html

El aire que respiramos

El aire que respiramos. ¿Por qué no lo mejoramos?, es fácil

La industrialización, las grandes concentraciones urbanas, la motorización y la falta de vegetación urbana son los principales causantes de la contaminación atmosférica. El aire es cada vez más insalubre en las ciudades.

Vista aérea de Barcelona

Actualmente la contaminación del aire en las ciudades de Barcelona y Madrid es un tema de debate en el gobierno nacional y en el autonómico de Barcelona, reflejado en la prensa de estos días. Más detalles sobre la contaminación en Barcelona (*)

Mejorar el aire en las ciudades es una gran batalla. Pero, ¿por qué no empezar por lo que tenemos más a mano: el aire en la casa o el piso donde vivimos?

Nuestras células se alimentan con el aire que respiramos, es algo aparentemente tan natural que lo usamos sin pensar. Los padres que se ocupan a conciencia de la salud de sus hijos cuidan los alimentos que consumen ‑vemos que cada día aumenta el consumo de alimentos ecológicos, pero no prestan igual atención a la calidad del aire que respiran.

La toxicidad del aire debida a un excesivo número de iones positivos causa estrés, enfermedades respiratorias, debilidad, insomnio y otras afecciones. Nos faltan los iones negativos, que son abundantes en paisajes abiertos, como el campo, la sierra, las montañas o la orilla del mar.

Los ambientes que habitamos están altamente cargados de estática, provocada por el uso de alfombras de material sintético; de pisos, revestimientos y muebles que parecen de madera pero son de plástico, de televisores, el aire acondicionado central, los tubos fluorescentes y los ordenadores. Todos ellos vuelven poco respirable el aire debido al exceso de iones positivos. La polución atmosférica también contribuye al empobrecimiento de una sana ionización.

Para proteger la calidad del aire en nuestras casas debemos estar atentos a todos esos elementos contaminantes, que se han vuelto tan habituales que no advertimos sus efectos perniciosos para la salud.

Mejoremos entonces el aire que nos alimenta, para lo cual disponemos de eficaces amigas que pueden ser nuestras aliadas: las plantas. Si las invitamos a que vengan a casa y se queden allí, con ellas entrarán los iones negativos de los que son grandes productoras. Al poco tiempo los ojos verán mejor, bronquios y pulmones se abrirán más, respiraremos mejor y nuestra salud quedará agradecida.

(*) http://www.ecologistasenaccion.org/article19576.html

http://www.ecoticias.com/co2/28044/

http://domosalud.blogspot.com/2009/01/contaminacin-atmosfrica-en-barcelona.html