Salud en nuestra casa 1 – El dormitorio

Hibiscus_india Un hábitat saludable beneficia a todos los habitantes de la casa, especialmente a los niños, los ancianos y los enfermos, los más débiles y sensibles. Pero cuando en ella uno de sus habitantes padece una enfermedad de larga duración o con una rehabilitación lenta, acondicionar las estancias para que disponga de un hábitat más saludable le ayudará a fortalecer su sistema inmunológico y acelerar su rehabilitación.
Escribo esta nota basándome tanto en mi experiencia profesional como terapeuta corporal y arquitecta, como en mi experiencia personal. En mi vida he transitado por varios episodios de enfermedades que me obligaron a estar en casa tiempos prolongados.

Hace poco, leí en “La Contra” de La Vanguardia del 5 de diciembre, al médico Jader Tolja en una entrevista de Ima Sanchís, “Los espacios que habitamos cambian nuestra psique”. Cuando le pregunta si hay investigaciones que avalen sus palabras, dice: “Si. Sabemos, por ejemplo, que si desde la habitación de un hospital se ven árboles y verde, la persona ingresada es dada de alta tres días antes que la que no ve verde”.
En casa, además de las buenas visuales, que podemos tener o no, podemos crear un entorno saludable acorde a las necesidades del enfermo y del grupo familiar que convive con él.

Cuidado de los espacios donde el enfermo permanece más tiempo: el dormitorio, el comedor, la estancia y la cocina.
Si la persona está todavía en el hospital podremos acondicionar más fácilmente la casa sin molestarlo. Empezando por el dormitorio, el sitio donde permanecerá la mayor parte del día.

El dormitorio

Sólo durmiendo permanecemos en el dormitorio 8 horas diarias, si estamos enfermos este tiempo por lo menos se duplica. Es muy importante poner atención en la cama, el colchón y la ropa de cama.

Elementos a tener en cuenta:

• Iluminación y ventilación.

Sol y aire suficiente son la primera condición para tener un hábitat saludable. Como dice el refrán “Donde entra el Sol no entra el médico”. La luz del día es estimulante y da alegría. En cuanto a la iluminación artificial, evitar las luces estridentes. Ver https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/09/el-sol-gran-sanador-de-los-edificios/

• Las plantas en el dormitorio. ???????????????????????

Si desde la habitación no vemos árboles y aunque los veamos, siempre es saludable tener el verde dentro. Existe el mito de que las plantas consumen gran parte del oxígeno que necesitamos cuando dormimos. Todo depende de la cantidad de plantas, si dormimos en un invernadero estaremos un poco molestos pero dos o tres plantas no son problema y al contrario, mejoran el estado de ánimo, reducen el estrés, relajan, regalan humedad al aire y armonizan el ambiente. Ver: https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/01/las-plantas-nuestras-amigas-filtros-vivos-del-aire/

• Los colores.

Si el cuarto tiene colores intensos, estridentes u oscuros será necesario cambiarlos, es conveniente que no haya elementos irritantes o depresivos. Los colores pastel en muros, verdes suaves en cubrecamas con algún toque alegre y con flores en cojines y almohadas son una opción. Los colores producen vibraciones acordes a la intensidad del color, cuidar también los colores de las sábanas y de la ropa que esté en contacto con la piel, elegir colores neutros. Si debemos pintar, usar pinturas ecológicas naturales. Ver también: https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/06/16/los-colores-y-la-armonia-en-nuestra-vivienda/

Elementos que pueden perturbar el descanso.

  • Cuadros estridentes, objetos agresivos o con historias complicadas.

Las imágenes que nos trasladen a espacios naturales son tranquilas y sanadores. De ser posible retirar las bibliotecas, el escritorio y otros elementos de trabajo para no sumar preocupaciones. Dejar en la mesa de noche sólo algún libro o revista en uso.

  • Móviles, tablets y portátiles.

Comunicarnos con amigos y seres queridos alegra la recuperación, pero hay que tomar ciertas precauciones, la contaminación electromagnética nos debilita y baja el sistema inmune. Los portátiles usarlos siempre apoyados sobre una mesa, evitar usarlo en la cama apoyado sobre nuestras piernas y no usarlo cuando está conectado a la red eléctrica. Los móviles (celulares en Argentina), estos buenos compañeros, nos debilitan y su proximidad perturba nuestro sueño, no tenerlos en la mesa de noche. Existen fundas que nos protegen de las radiaciones, yo uso de la marca E Wall, es la única que encontré, a veces se pueden conseguir en España por internet, sino a través de la empresa Purenature que los envía desde Alemania. ¡Ah y no olvidarse de apagar el Wifi cuando no lo estamos usando! En mi experiencia personal estos cuidados me ayudan mucho en el día a día. Respecto a los tablets, que son tan prácticos, no los uso, posiblemente se puedan usar con una tela aislante pegada a la cara inferior, pero no es tan fácil de conseguir. Ver también: https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/05/31/contaminacion-quimica-y-electromagnetica-en-los-hogares/

  • La televisión.

Según los programas que elijamos la televisión puede ser no sólo un entretenimiento sino una conexión con el Mundo y el aprendizaje. ¿Qué pasa con una persona enferma que tiene el televisor frente a su cama? En los sanatorios si la familia lo pide el televisor lo pueden conectar todo el día. Esa ininterrumpida emisión de mensajes, sonidos y ondas electromagnéticas cansan al organismo y dificultan su recuperación. Una buena opción cuando la persona ya puede caminar es que se traslade a otra habitación y permanezca en ella cómodamente sentado un tiempo acotado.

  • La cama.

foto señor enfermoEvitar las camas metálicas, actúan como amplificadoras de cualquier perturbación eléctrica. El metal, buen conductor eléctrico, nos descarga durante la noche, y tiende a debilitarnos. También atrae la radiación electromagnética del ambiente, y nos causa más tensión durante la noche. Una buena opción es la madera maciza: no nos descarga como el metal y nos ayuda a despertamos con más energía y más relajados.
Colocar la cama en un sitio protegido del cuarto, donde no lo afecten ni las corrientes de aire ni las energéticas. Apoyar el cabezal de la cama contra una pared.
De ser posible alejar el espacio de dormir de cables, tomacorrientes y aparatos eléctricos. Lo ideal es que esos elementos tampoco estén del otro lado de la pared donde está la cama, como la encimera de la cocina o todos los aparatos de música y la TV de la zona de estar. No tener un despertador eléctrico en la mesa de noche.
Evitar también apoyar la cama contra una pared lindera a la zona de descargas del baño.

  • Camas y somieres eléctricos.

En lo posible evitarlos, ya que además de elementos metálicos cuentan con una conexión eléctrica directa. Se puede optar por usar almohadas y cojines para facilitar las posturas deseadas.

También podemos encontrar más información en estas notas anteriores: https://habitarenarmonia.wordpress.com/2012/08/27/dormir-en-armonia/
https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/23/salud-en-la-habitacion-de-los-ninos/
Respiramos no sólo por la nariz sino a través de la piel de todo nuestro cuerpo. La noche es el momento en el que nuestro organismo trabaja para nuestra curación, es conveniente utilizar para el colchón y la ropa de cama materiales naturales que faciliten este trabajo en nuestro organismo.

  • El colchón.

La mayoría de los colchones que utilizamos incluyen telas y espumas sintéticas, poliéster, telas con propiedades elásticas, espuma de poliuretano, y han sido tratados químicamente. Los colchones con muelles metálicos, los que más se usan en España, producen el mismo efecto que el descripto para las camas metálicas. Lo más aconsejable para un dormir saludable, son los colchones de látex natural que es un material renovable, transpirable, biodegradable y con propiedades antibacterianas y antifúngicas. También hay otros colchones que combinan capas de lana o algodón y látex. Los colchones naturales o ecológicos llevan fundas de algodón u otras fibras naturales.

  • Ropa de cama.

Las sábanas están en contacto directo con el cuerpo, es conveniente usar las de algodón orgánico u otro material natural como el bambú, al igual que para las fundas de las almohadas y cojines. Si en la etiqueta de las sábanas de algodón dice que no se arrugan es porque están tratadas químicamente, las telas de algodón se arrugan. Los materiales más comunes para las mantas y edredones son fibras con altos porcentajes de poliéster o acrílicos. Para una opción más natural podemos encontrar de algodón, lana o edredones de pluma con funda de algodón.
Otros aspectos a tener en cuenta:

Liberar nuestra casa de tóxicos

Los productos de limpieza contienen tóxicos que debilitan nuestro organismo. La cocina y el lavadero, lugar donde se almacenan, son sitios peligrosos, pero su acción se extiende a todos los rincones de la casa, a la ropa que usamos, al aire que respiramos. Una práctica saludable y con buenos resultados, es usar productos biológicos, jabones comunes sin aditivos o en escamas para la lavadora, bicarbonato de sodio, vinagre, limón, los productos comunes que usaban nuestras abuelas.

  • Higiene personal.

Lo mismo sucede con los productos para la higiene personal, tienen aditivos, perfumes y componentes tóxicos que es conveniente no utilizar. En el mercado existen productos biológicos y jabones neutros.

  • La ropa que usamos

Optar por telas fabricadas con productos naturales, algodón, bambú, lana, lino u otros. Las telas con acrílicos, polyester y otros productos químicos no permiten que nuestra piel respire libremente. Poner especial atención en el material de los camisones o pijamas.

En una próxima nota continuaré con los alimentos y las otras habitaciones de la casa.

Para más información pueden ver estos links:
http://www.terra.org/categorias/articulos/pinturas-ecologicas-en-espana
http://www.geoambiental.com.ar/cem.htm
http://www.hogarsintoxicos.org
http://www.greenpeace.org/espana/Global/espana/report/other/consumiendo-qu-mica.pdf
http://mejorconsalud.com/como-limpiar-la-casa-sin-usar-productos-quimicos/
http://www.ecologistasenaccion.es/article11731.html

Sol agua tierra

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El Sol, gran sanador de los edificios


El Sol, gran sanador de los edificios

Un viejo refrán dice que “donde entra el Sol no entran los médicos”. En invierno, en las casas donde entra el Sol, su presencia es para agradecer al cielo.

A él le debemos nuestro origen y la energía con que generosamente nos alimenta. Nuestros edificios, lo mismo que nosotros, las plantas y los animales, necesitan el sol para vivir. Todo lo que vive, vive del sol.

El Sol está muy presente en los dibujos de los niños, que con su gran percepción manifiestan su admiración y la necesidad que sienten de su presencia.

El piso donde vivo actualmente mira al sudoeste. He vivido en muchos sitios y siempre evité la orientación oeste como única alternativa. Es muy caluroso en verano, y además me resultaba triste mirar hacia donde termina el día. Sentía que era más estimulante el lado opuesto, el que mira al Este: la vida empieza cuando sale el sol.

¡Oh, error! El oeste también es hermoso, hoy disfruto de unas puestas de Sol siempre diferentes, variables a cada instante, con rojos, grises y azules que se mezclan y entrelazan formando dibujos espesos y cambiantes. En invierno es muy agradable, durante varias horas la calefacción sobra, en los cuartos los colores resplandecen y los microbios se van.

Si a sus casas llega el sol, procurad dejar las persianas abiertas cuando no estéis. Es una pena desperdiciar este regalo.

La casa que hice en Buenos Aires, donde vivimos 10 años, la proyecté para que el sol la acariciara a lo largo del día. La casa se abría en abanico mirando al Norte (la mejor orientación en el hemisferio sur). Al ubicarla en el terreno cuidé que los altos eucaliptos que rodeaban el predio no impidieran la entrada del sol cuando los rayos alcanzan su inclinación más baja en los meses invernales, los más fríos del año. En la galería norte coloqué una glicina, planta trepadora de hojas caducas que da sombra en el verano, permite que el sol entre en el invierno y en la primavera inunda el aire con su perfume y su belleza.

Si prevén mudarse, tengan por favor en cuenta la presencia del Sol, observen si los cuartos principales de la casa o el piso donde vivirán miran al sol en algún momento del día.

En el hemisferio norte la mejor orientación es hacia el sur. Durante los meses fríos, por la fachada de ese lado los rayos solares penetrarán profundamente en las habitaciones. Luego, a medida que se acerque el verano, la presencia directa del sol se irá acortando. En los meses más cálidos los rayos alcanzarán su mayor acercamiento a la vertical y no entrarán, o entrarán menos, en la vivienda.

Barcelona tiene una latitud de 41º 23′ Norte. En consecuencia, el recorrido del Sol en invierno será corto y las fachadas que miran al este y al oeste tendrán pocas horas soleadas. Esta escasez de Sol empeora si delante de nuestras casas hay edificios que nos hacen sombra. En verano será lo opuesto: Sol durante varias horas y calor dentro de la casa. Si la orientación gira un poco y la fachada de la casa mira al sudeste o al sudoeste, el tiempo de sol será un poco más largo en invierno y un poco más corto en verano.

Los cuartos que miren al norte serán los más pobres de sol, éste no los acariciará nunca directamente. Tal carencia no sólo dolerá en los bolsillos por la mayor necesidad de calefacción, sino que también puede afectar la salud, principalmente la de los niños y de las personas con defensas bajas.

En resumen, en invierno el sol siempre es bienvenido, mire la casa al sur, al este o al oeste. Y en el verano, si pega fuerte… Pero ése ya es tema para otro post.

Ya pensando en la primavera vuelvo a las glicinas

Ver también http://www.victoriachamo.com/nota06.html