Dormir en armonía

       Y finalmente he vuelto a dormir bien…..

He desatendido estos últimos meses el blog ya que decidimos mudarnos y fue una larga búsqueda hasta que encontramos un piso bastante confortable.

Ya instalados la primera noche dormí bien, como me sucedía antes, pensé que sería porque estaba muy cansada, pero no, el placer de dormir tranquila permanece.

Buscamos un nuevo piso porque el sitio donde vivíamos nos resultaba pequeño. Era lo único de aspecto agradable que habíamos encontrado en Barberà del Vallès.

Voy a explicarles cómo era aquel piso y cómo sus características se relacionan con el mal dormir, ya que el ejemplo puede ayudar a otras personas a entender algunas de las causas de que duerman mal.

El piso de Barberà, de construcción relativamente nueva ‒ya tiene 6 años‒, es estándar para clase media, en un nuevo barrio destinado principalmente a familias en crecimiento con niños pequeños. El diseño y la distribución de las habitaciones que proyectaron los arquitectos son buenos, pero los materiales no. Prima la apariencia y no la calidad. Aparentemente pisos, puertas y armarios son de madera de haya, pero no, todo es imitación: plástico veteado como si fuese madera. (Este truco reconoce implícitamente que la madera es mejor.) Los muros no son de ladrillo (o tocho como le dicen en algunos lugares) sino de paneles de yeso que se apoyan sobre una estructura reticular de perfiles de aluminio, sistema que se usa mucho actualmente por la rapidez de su montaje en obra. Por suerte la pintura no era de plástico impermeable, permitiendo así el paso del aire entre moléculas.

Consciente de los problemas que estos materiales causan a la salud, puse especial cuidado en contrarrestarlos mediante el amueblamiento del piso. Elegí muebles de madera, cortinas y cubrecamas de algodón y plantas, muchas plantas para absorber los iones positivos que provoca el exceso de superficies plásticas. (Ver más información en la nota https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/01/las-plantas-nuestras-amigas-filtros-vivos-del-aire/)

Pero no fue suficiente, en medio de la noche me despertaba sintiéndome como eléctrica, alterada. En un congreso de Bioarquitectura le pregunté a Mariano Bueno si esos muros con una retícula de perfiles de aluminio tan comunes en la construcción actual, afectan a la salud, me dijo que no, pero sólo si los perfiles de aluminio tenían descarga a tierra. No tenía a quien preguntar, pero deduje que lo más probable era que no la tuviera aquel edificio de construcción rápida (producto de los negocios fáciles de la burbuja inmobiliaria). Y porque, además, hay poca conciencia sobre los perjuicios a la salud que ocasiona el exceso de metales en los edificios. El problema no tenía solución.

También observé que había una excesiva contaminación electromagnética; por las noches nosotros apagábamos el modem, pero al menos 14 vecinos los mantenían permanentemente encendidos. Una potente antena telefónica a dos calles de nuestro piso multiplicaba la radiación en la zona. No dormía bien porque sufría un ataque electromagnético. (Más información en https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/05/31/contaminacion-quimica-y-electromagnetica-en-los-hogares/.

Convencer a los vecinos de un edificio grande de que apaguen el modem por las noches es muy difícil. Existe una solución: colocar pantallas que rechacen la contaminación electromagnética en ventanas y muros exteriores. No quisimos hacer esa inversión en un piso, aunque bonito, con tantos problemas para la salud y que, además, nos resultaba pequeño.

Así que nos fuimos y la solución de mudarnos fue acertada. Esta vez nos dimos tiempo para buscar con cuidado. Tuvimos que cambiar de ciudad, afrontar la mudanza con todo el trabajo y el gasto que implica. Pero valió la pena: ¡he vuelto a dormir!, y por las noches ya no me despierto sintiendo el cuerpo electrizado.

Dejé pasar un tiempo antes de escribir esta nota, para observarme. Ahora puedo decir que dormir bien, sin contaminaciones varias y respirando un aire más puro, es un regalo. Estoy tranquila, me agrada estar en el dormitorio, disfruto el despertar…

Para aumentar el confort en el dormir, les envío una lista de elementos que deberían tener en cuenta al amueblar un dormitorio:

  • Ubicación de la cama. Colocadla en un sitio protegido del cuarto, donde no la afecten ni las corrientes de aire ni las energéticas. Apoyad el cabezal de la cama contra una pared.

  • Los colores. Evitad los colores estridentes. Convienen los pastel o azul, verde y rosa claros.

  • Materiales. Para evitar la contaminación y reducir la producción de iones positivos, evitad los plásticos y derivados sintéticos. En lo posible, que muebles, cortinas, ropa de cama, pinturas y suelos sean de materiales naturales.

  • Alejar en lo posible el espacio de dormir de cables, tomacorrientes y aparatos eléctricos. Lo ideal es que estos elementos tampoco estén del otro lado de la pared donde está la cama, se transmite a través del muro. Apagar el modem y mantener el celular lejos de la mesa de noche.

  • Iluminación. Evitar las luces artificiales estridentes.

  • Cuidar la calidad del aire dando al cuarto una ventilación suficiente.

  • Mantener despejada la pared donde se apoya el cabezal de la cama, sin muebles, estantes con libros, espejos, cuadros u otros elementos que puedan alterar la tranquilidad.

  • Espejos. Para una mayor tranquilidad es aconsejable que no se vean en los dormitorios. Un buen lugar es detrás de una puerta del armario.

  • Cuadros, adornos. En lo posible que no estén ni frente ni atrás de la cama sino en otros sitios del cuarto. Elegid con cuidado los cuadros y adornos que distribuyan en el cuarto. Que transmitan tranquilidad y armonía.

Les deseo felices sueños y un despertar armonioso. Hasta la próxima

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El Sol, gran sanador de los edificios


El Sol, gran sanador de los edificios

Un viejo refrán dice que “donde entra el Sol no entran los médicos”. En invierno, en las casas donde entra el Sol, su presencia es para agradecer al cielo.

A él le debemos nuestro origen y la energía con que generosamente nos alimenta. Nuestros edificios, lo mismo que nosotros, las plantas y los animales, necesitan el sol para vivir. Todo lo que vive, vive del sol.

El Sol está muy presente en los dibujos de los niños, que con su gran percepción manifiestan su admiración y la necesidad que sienten de su presencia.

El piso donde vivo actualmente mira al sudoeste. He vivido en muchos sitios y siempre evité la orientación oeste como única alternativa. Es muy caluroso en verano, y además me resultaba triste mirar hacia donde termina el día. Sentía que era más estimulante el lado opuesto, el que mira al Este: la vida empieza cuando sale el sol.

¡Oh, error! El oeste también es hermoso, hoy disfruto de unas puestas de Sol siempre diferentes, variables a cada instante, con rojos, grises y azules que se mezclan y entrelazan formando dibujos espesos y cambiantes. En invierno es muy agradable, durante varias horas la calefacción sobra, en los cuartos los colores resplandecen y los microbios se van.

Si a sus casas llega el sol, procurad dejar las persianas abiertas cuando no estéis. Es una pena desperdiciar este regalo.

La casa que hice en Buenos Aires, donde vivimos 10 años, la proyecté para que el sol la acariciara a lo largo del día. La casa se abría en abanico mirando al Norte (la mejor orientación en el hemisferio sur). Al ubicarla en el terreno cuidé que los altos eucaliptos que rodeaban el predio no impidieran la entrada del sol cuando los rayos alcanzan su inclinación más baja en los meses invernales, los más fríos del año. En la galería norte coloqué una glicina, planta trepadora de hojas caducas que da sombra en el verano, permite que el sol entre en el invierno y en la primavera inunda el aire con su perfume y su belleza.

Si prevén mudarse, tengan por favor en cuenta la presencia del Sol, observen si los cuartos principales de la casa o el piso donde vivirán miran al sol en algún momento del día.

En el hemisferio norte la mejor orientación es hacia el sur. Durante los meses fríos, por la fachada de ese lado los rayos solares penetrarán profundamente en las habitaciones. Luego, a medida que se acerque el verano, la presencia directa del sol se irá acortando. En los meses más cálidos los rayos alcanzarán su mayor acercamiento a la vertical y no entrarán, o entrarán menos, en la vivienda.

Barcelona tiene una latitud de 41º 23′ Norte. En consecuencia, el recorrido del Sol en invierno será corto y las fachadas que miran al este y al oeste tendrán pocas horas soleadas. Esta escasez de Sol empeora si delante de nuestras casas hay edificios que nos hacen sombra. En verano será lo opuesto: Sol durante varias horas y calor dentro de la casa. Si la orientación gira un poco y la fachada de la casa mira al sudeste o al sudoeste, el tiempo de sol será un poco más largo en invierno y un poco más corto en verano.

Los cuartos que miren al norte serán los más pobres de sol, éste no los acariciará nunca directamente. Tal carencia no sólo dolerá en los bolsillos por la mayor necesidad de calefacción, sino que también puede afectar la salud, principalmente la de los niños y de las personas con defensas bajas.

En resumen, en invierno el sol siempre es bienvenido, mire la casa al sur, al este o al oeste. Y en el verano, si pega fuerte… Pero ése ya es tema para otro post.

Ya pensando en la primavera vuelvo a las glicinas

Ver también http://www.victoriachamo.com/nota06.html

El aire que respiramos

El aire que respiramos. ¿Por qué no lo mejoramos?, es fácil

La industrialización, las grandes concentraciones urbanas, la motorización y la falta de vegetación urbana son los principales causantes de la contaminación atmosférica. El aire es cada vez más insalubre en las ciudades.

Vista aérea de Barcelona

Actualmente la contaminación del aire en las ciudades de Barcelona y Madrid es un tema de debate en el gobierno nacional y en el autonómico de Barcelona, reflejado en la prensa de estos días. Más detalles sobre la contaminación en Barcelona (*)

Mejorar el aire en las ciudades es una gran batalla. Pero, ¿por qué no empezar por lo que tenemos más a mano: el aire en la casa o el piso donde vivimos?

Nuestras células se alimentan con el aire que respiramos, es algo aparentemente tan natural que lo usamos sin pensar. Los padres que se ocupan a conciencia de la salud de sus hijos cuidan los alimentos que consumen ‑vemos que cada día aumenta el consumo de alimentos ecológicos, pero no prestan igual atención a la calidad del aire que respiran.

La toxicidad del aire debida a un excesivo número de iones positivos causa estrés, enfermedades respiratorias, debilidad, insomnio y otras afecciones. Nos faltan los iones negativos, que son abundantes en paisajes abiertos, como el campo, la sierra, las montañas o la orilla del mar.

Los ambientes que habitamos están altamente cargados de estática, provocada por el uso de alfombras de material sintético; de pisos, revestimientos y muebles que parecen de madera pero son de plástico, de televisores, el aire acondicionado central, los tubos fluorescentes y los ordenadores. Todos ellos vuelven poco respirable el aire debido al exceso de iones positivos. La polución atmosférica también contribuye al empobrecimiento de una sana ionización.

Para proteger la calidad del aire en nuestras casas debemos estar atentos a todos esos elementos contaminantes, que se han vuelto tan habituales que no advertimos sus efectos perniciosos para la salud.

Mejoremos entonces el aire que nos alimenta, para lo cual disponemos de eficaces amigas que pueden ser nuestras aliadas: las plantas. Si las invitamos a que vengan a casa y se queden allí, con ellas entrarán los iones negativos de los que son grandes productoras. Al poco tiempo los ojos verán mejor, bronquios y pulmones se abrirán más, respiraremos mejor y nuestra salud quedará agradecida.

(*) http://www.ecologistasenaccion.org/article19576.html

http://www.ecoticias.com/co2/28044/

http://domosalud.blogspot.com/2009/01/contaminacin-atmosfrica-en-barcelona.html