Salud en la habitación de los niños

La habitación de los niños, armonización para un dormir saludable

Los niños con su vitalidad, su energía y su innato impulso creativo son la estrella de los espacios que habitan. Para que todas estas cualidades que les son propias se den en un hábitat saludable es conveniente estar atento a los condicionantes físicos que pueden perjudicarlos.

En su habitación realizan varias actividades: juegan, estudian y duermen. En muchas casos la relajación que necesita el niño para dormir es afectada por los estímulos visuales que los llevan a estar permanentemente activos.

Un niño, según su edad y sus características personales, duerme entre 9 y 12 horas diarias. La noche es el momento de los miedos y regresiones y un dormir con interrupciones o insuficiente trae consecuencias desagradables para el niño y para su familia.

Se ha estudiado bastante el mal dormir de los niños y los factores que pueden provocarlo: la alimentación, problemas psicológicos y físicos, pero no se ha difundido lo suficiente la necesidad de cuidar la decoración y ambientación del espacio donde los niños duermen.

Al decorar la habitación de los niños es necesario crear un espacio específico y cuidado en el que se sienta acogido, seguro y que lo induzca a un buen dormir. Para ello:

  • Evitar los colores estridentes.
  • Cuidar las imágenes. Es preferible que no estén visibles desde el lugar donde el niño duerme. Y darles prioridad a los dibujos que ellos mismos produzcan.
  • Guardar los juegos y los juguetes antes de dormir.
  • Utilizar un mobiliario propio para cada actividad, que la cama no sea un sitio de juego.
  • Cuidar la contaminación. En lo posible que los muebles, cortinas, alfombras, ropa de cama, pinturas y suelos sean de materiales naturales, evitar los plásticos y derivados sintéticos.
  • Colocar la cama o la cuna en un sitio protegido del cuarto, donde no lo afecten ni las corrientes de aire ni las energéticas. Apoyar el cabezal de la cama contra una pared.
  • Evitar los peluches en la cama o cuna, dejar solamente el elegido para dormir.
  • Alejar el espacio de dormir de cables, tomacorrientes y aparatos eléctricos. Lo ideal es que esos elementos tampoco estén del otro lado de la pared donde está la cama.
  • Evitar las luces artificiales estridentes.
  • Cuidar la calidad del aire dando al cuarto una ventilación suficiente.

Y como siempre, un buen cuento y muchos mimos son el gran estímulo para un buen dormir

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Decorar nuestra casa

Decorar nuestra casa de acuerdo con lo que somos

A veces se nos plantea la necesidad de modificar el mobiliario y la decoración de nuestra casa. Ya sea porque nos mudamos a un piso nuevo, o que los niños han crecido, o por que ahora vamos a trabajar en casa.

Para no someternos a las influencias o imposiciones de la sociedad de consumo (comprar lo que está de moda y luego tirarlo si no nos gusta o no sirve), los invito a reflexionar sobre nuestras reales necesidades y deseos. Conviene tenerlo claro antes de llamar a un técnico, arquitecto, experto en Feng Shui o ir de tiendas.

Les propongo el siguiente ejercicio:

  • Recorred vuestra casa nueva o en la que ya estáis viviendo. Hacedlo una y otra vez como si la vierais por primera vez. Sentid cada espacio, cada rincón; buscad los sitios donde os sintáis a gusto, percibid el movimiento del aire y cómo os desplazáis en cada ambiente.
  • Luego haced una lista con las necesidades y deseos de cada uno de los integrantes de la familia. Buscad el propósito común a todos y los de cada uno.
  • Diferenciad los objetivos principales, secundarios e individuales de los espacios comunes y privados. Por ejemplo: qué hacer en la zona común de la familia, definir las áreas de trabajo y de descanso…
  • Pensad en vuestros gustos y preferencias, recordad qué sitios os hacen sentir bien, cuáles os resultan más acogedores y confortables. Liberad la mente para que os lleguen los colores y estilos de muebles que mas os agradan y reconfortan.
  • Observad con atención los condicionantes fijos de vuestra vivienda: el tamaño y la forma de los cuartos, la ubicación de puertas y ventanas, las corrientes de aire, la falta o el exceso de luz, la calidad y la calidez de los materiales.

Una vez definidos los usos y cualidades de los espacios, podréis decidir que nuevos muebles y objetos necesitáis. Escribid la lista, desde luego, que siempre ayuda a ordenar la mente.

Ha llegado el momento de mirar lo que ofrece el mercado, de consultar libros o, si lo necesitáis, el profesional que os asesore sobre aspectos técnicos. Ya podéis dar este segundo paso porque habéis hecho lo principal y tenéis claro qué buscar, pedir o preguntar.

Decorar nuestra casa es mucho más que adornarla con elementos que a veces son ajenos a nosotros. Es poner en ella aquello que está acorde con quiénes somos y con lo que necesitamos y sentimos.

El Sol, gran sanador de los edificios


El Sol, gran sanador de los edificios

Un viejo refrán dice que “donde entra el Sol no entran los médicos”. En invierno, en las casas donde entra el Sol, su presencia es para agradecer al cielo.

A él le debemos nuestro origen y la energía con que generosamente nos alimenta. Nuestros edificios, lo mismo que nosotros, las plantas y los animales, necesitan el sol para vivir. Todo lo que vive, vive del sol.

El Sol está muy presente en los dibujos de los niños, que con su gran percepción manifiestan su admiración y la necesidad que sienten de su presencia.

El piso donde vivo actualmente mira al sudoeste. He vivido en muchos sitios y siempre evité la orientación oeste como única alternativa. Es muy caluroso en verano, y además me resultaba triste mirar hacia donde termina el día. Sentía que era más estimulante el lado opuesto, el que mira al Este: la vida empieza cuando sale el sol.

¡Oh, error! El oeste también es hermoso, hoy disfruto de unas puestas de Sol siempre diferentes, variables a cada instante, con rojos, grises y azules que se mezclan y entrelazan formando dibujos espesos y cambiantes. En invierno es muy agradable, durante varias horas la calefacción sobra, en los cuartos los colores resplandecen y los microbios se van.

Si a sus casas llega el sol, procurad dejar las persianas abiertas cuando no estéis. Es una pena desperdiciar este regalo.

La casa que hice en Buenos Aires, donde vivimos 10 años, la proyecté para que el sol la acariciara a lo largo del día. La casa se abría en abanico mirando al Norte (la mejor orientación en el hemisferio sur). Al ubicarla en el terreno cuidé que los altos eucaliptos que rodeaban el predio no impidieran la entrada del sol cuando los rayos alcanzan su inclinación más baja en los meses invernales, los más fríos del año. En la galería norte coloqué una glicina, planta trepadora de hojas caducas que da sombra en el verano, permite que el sol entre en el invierno y en la primavera inunda el aire con su perfume y su belleza.

Si prevén mudarse, tengan por favor en cuenta la presencia del Sol, observen si los cuartos principales de la casa o el piso donde vivirán miran al sol en algún momento del día.

En el hemisferio norte la mejor orientación es hacia el sur. Durante los meses fríos, por la fachada de ese lado los rayos solares penetrarán profundamente en las habitaciones. Luego, a medida que se acerque el verano, la presencia directa del sol se irá acortando. En los meses más cálidos los rayos alcanzarán su mayor acercamiento a la vertical y no entrarán, o entrarán menos, en la vivienda.

Barcelona tiene una latitud de 41º 23′ Norte. En consecuencia, el recorrido del Sol en invierno será corto y las fachadas que miran al este y al oeste tendrán pocas horas soleadas. Esta escasez de Sol empeora si delante de nuestras casas hay edificios que nos hacen sombra. En verano será lo opuesto: Sol durante varias horas y calor dentro de la casa. Si la orientación gira un poco y la fachada de la casa mira al sudeste o al sudoeste, el tiempo de sol será un poco más largo en invierno y un poco más corto en verano.

Los cuartos que miren al norte serán los más pobres de sol, éste no los acariciará nunca directamente. Tal carencia no sólo dolerá en los bolsillos por la mayor necesidad de calefacción, sino que también puede afectar la salud, principalmente la de los niños y de las personas con defensas bajas.

En resumen, en invierno el sol siempre es bienvenido, mire la casa al sur, al este o al oeste. Y en el verano, si pega fuerte… Pero ése ya es tema para otro post.

Ya pensando en la primavera vuelvo a las glicinas

Ver también http://www.victoriachamo.com/nota06.html

Las plantas, cuáles elegir

Las plantas, cuáles elegir para sanar nuestras casas

Voy a mencionar algunas variedades que he puesto en mi piso, nuevo y con muchos revestimientos plásticos en suelos y puertas que impiden la adecuada ionización del aire, con muy buenos resultados.

CINTA (Chlorophytum comosum)


Muy fácil de mantener. La temperatura adecuada oscila entre 13 y 24ºC. Elimina el xileno y el formaldehído. Especialmente indicada para filtrar el monóxido de carbono (filtra el 96%). Eficaz en cocinas donde se utiliza gas, en salones y comedores donde se reúne mucha gente.

DIEFEMBAQUIA (Dieffembachia compacta)


No requiere demasiada atención. Necesita media luz. Es resistente y tolera temperaturas relativamente bajas, de hasta 9ºC, durante cortos períodos de tiempo. Para ella la temperatura ideal es entre 16 y 27ºC. Elimina xileno, tolueno y formaldehído.

DRÁCENA o TRONCO DE BRASIL (Dracaena fragans “massangeana”)

Es una planta muy agradecida cuando se la cultiva en espacios interiores. Necesita un ambiente cálido, húmedo con luz indirecta de entre 16 y 24 ºC. Muy resistente, de fácil cuidado.

Excepcionalmente eficaz en la eliminación del formaldehído; también elimina el xileno.

ESPATIFILO (Spathiphyllum sp.)


Crece en lugares luminosos pero nuca bajo el sol directo. Necesita bastante humedad y temperatura nunca superios a los 15º C. Elimina: formaldehído, xileno y tolueno. También es eficaz en la eliminación de alcoholes, acetona, tricloroetileno y benceno.

Es una de las pocas plantas que florecen perfectamente en interiores.

HIEDRA (Hedera helix)


Como planta de interior se usa comúnmente la hiedra de hojas pequeñas. Aguanta bien en lugares con poca luz. No le sientan bien las altas temperaturas, lo adecuado es entre 10 y 21º C. Necesita una humedad moderada. Elimina formaldehído, tricloroetileno y benceno. Filtra hasta el 90% del benceno de una habitación cerrada.

Muy adecuada para colocarla en lugares de trabajo junto a equipos de plástico (ordenadores, scanners, impresoras y otros).

PALMERAS

Palmera Camedorea (Chamaedorea elegans)

Palmera chamaedorea-elegans

Fácil de mantener. Se adapta a lugares con poca luz, el sol la quema. Agradece un ambiente húmedo aunque se adapta también al aire seco. No resiste el frío, se encuentra bien en temperaturas entre 20 y 27º C. Elimina el formaldehído, el benceno y el cloroetileno.

Palmera Areca (Chrysalidocarpus lutescens)

Palmera areca

Necesita una temperatura de entre 18 y 24ºC. Elimina formaldehído xileno y tolueno. Es valorada como una de las mejores plantas de interior en lo que respeta a la eliminación de todas las toxinas del aire con que se le han hecho pruebas. Eso si, crece bastante, hay que tener espacio suficiente.

POTOS (Epipremnum aureum)


Apenas necesita cuidados. Es la más fácil de cultivar de las plantas de interior. Tolera la amplia variedad de condiciones ambientales del hogar y la oficina. No resiste el frío, por lo que la temperatura nunca debe bajar de 10º C. Necesita un ambiente húmedo y claro con temperatura entre 18 y 24º C. Elimina el formaldehído.

Para más información, recomiendo consultar el libro Plantas amigas de interior. 50 plantas de interior que purifican el aire del hogar y de la oficina, de B. C. Wolverton.

LAS FLORES, que no falten

Y no se olviden de las flores, con su aporte de color y belleza. Algunas viven poco tiempo, las hay de interior y de exterior. En este tema lo mejor es ir a la floristería o al mercadillo y elegir las que más nos gusten luego de escuchar los consejos de los expertos.

Ciclamen

Para el otoño y el invierno la reina es el Ciclamen, con su amplia variedad de colores que va del blanco al escarlata, pasando por tonalidades rosadas, púrpura y salmón. En interiores hay que ponerla todo lo alejada que se pueda de fuentes de calor (estufas, radiadores). Necesita una dosis diaria de luz intensa. Conviene colocar la planta en una habitación fresca, orientada hacia el norte y cerca de una ventana, evitando la radiación solar directa.


Las plantas, nuestras amigas

Las plantas, nuestras amigas, filtros vivos del aire

Auguste Renoir Flores en un jarrón, c. 1866

He vuelto a recibir en estos días información sobre la exposición “Jardines Impresionistas” en el Museo Thyssen-Bornemisza y Fundación Caja Madrid en Madrid. Los pintores de fines del siglo XIX, acordes al movimiento hortícola que se vivía en París, se enamoraron de las plantas y volcaron esa afición en sus cuadros. Me encantó ver la exposición virtual, más me hubiera gustado verla personalmente.

Esa alegría visual me dio ganas de escribir esta nota, un poco técnica, pero es bueno difundir algunos datos que den sustento a nuestras decisiones.

Para armonizar nuestra vivienda, empresa o comercio, las plantas, sin olvidarnos de las flores, son nuestras grandes aliadas. Hasta los muebles más simples y sin gracia cambian cuando hay plantas alrededor.

También mejoran la calidad del aire en la casa. Da un poco de trabajo atenderlas pero los buenos resultados obtenidos demuestran que vale la pena el esfuerzo. Poca pena, en realidad; más bien alegría. Sintetizo sus beneficios:

  • Purifican el aire, oxigenan el ambiente, regulan la temperatura y la humedad, consumen lo que es impuro y perjudicial en la atmósfera, en la tierra y en nuestro hábitat.
  • Las plantas de interior ayudan a limpiar de sustancias tóxicas el aire en nuestros hogares, lugares de trabajo, escuelas.
  • Producen efectos psicológicos: mejoran el estado de ánimo, reducen el estrés, relajan y armonizan el ambiente. En las oficinas sus beneficios se reflejan en la reducción del ausentismo y el aumento de la productividad de los empleados.

Todas purifican el aire, pero estas grandes sanadoras no son todas iguales. Algunas plantas de interior, por ejemplo, absorben más productos tóxicos que otras.

El tóxico más abundante en el aire de los espacios interiores es hoy el formaldehido (*). Se encuentra en muchos materiales de construcción y también en productos de consumo cotidiano como bolsas de basura, toallas y pañuelos de papel, en telas, ropa antiarrugas, en la base de las alfombras, en adhesivos… Las cocinas de gas también liberan formaldehído. Otros volátiles tóxicos que también son absorbidos por las hojas de las plantas son el benceno, el xileno, el tricloroetileno.

Los beneficios de las plantas están relacionados con su tamaño, la cantidad de hojas y el número de plantas por habitación. Algunos textos dicen que el mínimo es de dos plantas cada 10 metros cuadrados, pero hay otras variables que también deben tenerse en cuenta, como la presencia de pinturas y revestimientos plásticos y, muy importante al elegirlas, las que les gusten más.

¿Cómo dar un toque fresco y de color en los sitios oscuros de la casa? Por ejemplo los recibidores de muchos pisos del Eixample de Barcelona. En estos casos podemos recurrir a imágenes pintadas o impresas e incluso no tenerle miedo a unas bonitas flores de seda o de papel.

Charles Courney Curran Flores de loto, 1888

(*) Ver más sobre Formaldehido en:

http://www.terra.org/articulos/art01205.html

http://www.atsdr.cdc.gov/es/toxfaqs/es_tfacts111.html

http://toxtown.nlm.nih.gov/espanol/chemicals.php?id=47