Nuestra casa y las emociones 4 – Cuando los hijos se van

El nido que se vacía.

familia con hijo adulto

Antiguamente las familias vivían en la misma casa desde que se casaban hasta que morían con los mismos muebles y el mismo uso. Actualmente hay más movilidad, las familias aceptan mudarse con más facilidad o hacer cambios en sus viviendas. A pesar de que en España en este momento mucha gente debe permanecer en el mismo lugar aunque la familia cambie atrapada por las hipotecas, hay más aceptación a realizar cambios dentro de ella acordes a las necesidades actuales.

Las familias con hijos, mientras estos crecen, experimentan cambios continuos en las necesidades de sus casas y en la mayoría de los casos responden a estas nuevas necesidades, realizando cambios acordes a los nuevos tiempos. Cuando los hijos ya grandes deciden irse, poco a poco los cuartos que ocupaban ya no se usan. En algunos casos estos cuartos quedan como fijados en el tiempo, tal cual como eran cuando se usaban antes, son cuartos museo de una época pasada.

Dormitorio  de una joven      En otras casas, en los cuartos ya en desuso, apilados o en desorden, queda todo lo que los hijos no se han querido llevar ni tirar, objetos de cuando eran niños y adolescentes están ahí como un recordatorio de lo que hacían, como marcando la presencia de los que ya no están.

El cambio es grande cuando los hijos no están, ya no hay ruidos, música fuerte ni un trajinar continuo en las horas de las comidas o las partidas para el trabajo o los estudios. Estos son momentos de fuertes cambios y en muchos casos los padres los viven con dolor, hasta tiene un nombre el llamado “Síndrome del nido vacío”.                       

Las parejas o uno de los miembros de la pareja que viven en la casa, transitan este gran cambio según su historia y su capacidad de adaptación a las nuevas situaciones a las que les afronta la vida. En algunos casos al irse los hijos cobra fuerza la falta de comunicación en la pareja y pueden llegar a separarse. En las familias donde queda una persona sola a veces el vacío se siente con más intensidad, se angustian ante tanto silencio y reaparecen conflictos que el trajín diario ocultaba. Por el contrario, otras parejas comienzan una nueva etapa de profundización de la relación, de retomar el diálogo y disfrutar la de la mutua compañía y las personas solas emprenden un nuevo camino de autoconocimiento y disfrute de la soledad.

hombre-que-teje        mujer meditando

He realizado consultas en familias que estaban transitando esta etapa, me llamaban por motivos que no necesariamente mostraban en una primera mirada el problema central. Primero trabajábamos cómo agrandar un cuarto, tirar una pared u otro tema similar. A lo largo de la consulta iba apareciendo el no saber qué hacer con la casa habitada a medias y con las necesidades de los habitantes actuales.

También he observado que en muchos casos, los hijos tampoco quieren irse totalmente, quieren conservar la unión a ese sitio donde pasaron gran parte de su vida y dejan y dejan trastos convirtiendo amplias zonas de la casa en depósitos que nadie puede usar.

desvan

Estos depósitos son la parte difícil de la casa, los cuartos que no se usan pierden vida. Una casa armoniosa necesita estar activa en su totalidad, que cada día se levanten las persianas, que entre la luz, el aire, que se respire, se circule, se use desarrollando alguna actividad.

A veces es difícil para todos afrontar el cambio. En algunos casos hemos trabajado con la familia en su conjunto, como por ejemplo, con el que se fue, el que se está yendo y él/la o los padres. Viendo las necesidades y fantasías de cada miembro de la familia. En este trabajo, los hijos fueron tomando conciencia de sus dificultades para irse totalmente de su casa y de su cuarto de la infancia /adolescencia/juventud y de tener que resolver que objetos quiere conservar en su vida actual. Él/la o los padres han podido expresar sus deseos de años, y descubrir su posibilidad actual. En muchos casos las necesidades que descubren siempre estuvieron ahí, pero no las veían con claridad.

Esta nueva mirada de la casa ya con las necesidades de los habitantes actuales, se fue materializando después de la o las consultas, en un taller de artesanías o de carpintería que siempre quisieron tener y no había un sitio adecuado para instalarlo, en ampliar el dormitorio o la estancia, en tener por fin un escritorio privado y no dejar de escribir o estudiar en un rincón de la estancia, trasladar su lugar de trabajo, la oficina o los consultorios a la casa y muchos otros usos propios de cada individuo.

Cuarto con dibujos

Como suele decirse, “cada casa es un mundo” y las soluciones ante los cambios son diferentes para cada familia, pero lo que sí es común para muchos es que trabajando entre todos la nueva situación y respetando las necesidades de cada uno, la casa puede recuperar su vitalidad y su armonía.

taller artesañias              oficina en casa

Parir en casa – Nuestra casa y las emociones 3

Llega el bebé

bebe-recien-nacidoActualmente está creciendo el número de parejas que eligen el parto domiciliario para recibir a su bebé. Su casa es un lugar donde se sienten seguros, es menos traumático integrar al nuevo hijo si ya tienen otros niños y con la asistencia adecuada es más fácil llevar adelante un parto respetuoso.

Hasta fines del siglo XIX y principios del siglo XX, la mayoría de los partos se hacían en casa, asistidos por una comadrona y las mujeres de la familia. Los niños y los hombres escuchaban los gemidos y veían el trajinar de las mujeres con los cubos de agua. El nacer y el morir no se excluía de lo cotidiano, eran algo natural, como la vida misma.

La mortalidad materna y neonatal comenzó a disminuir cuando los partos se atendían ya mayoritariamente en los hospitales y se tomó como cierto que esto se debía a la asepsia de estos establecimientos.

Pero estudios posteriores observaron que las mejoras en la salud de toda la población en los países desarrollados a partir de finales del siglo XIX, se debía principalmente a las mejoras sociales y económicas y a la difusión de medidas higiénicas y sanitarias (agua potable, cloacas), tanto en las viviendas como en los hospitales.

En Holanda no se perdió esta costumbre de parir en casa y el Estado apoya esta modalidad dando atención y cuidado hospitalario a todos por igual.

Un equipo de investigadores holandeses han realizado un estudio sobre partos domiciliarios a nivel nacional. Simone Buitendijk, una de las autoras del estudio y jefa del programa de salud infantil de la Organización Holandesa para la Investigación Científica Aplicada (TNO), en Leiden, dijo: “En Holanda, alrededor del 30% de mujeres da a luz en casa. […] En nuestra investigación estudiamos más de medio millón de mujeres en atención primaria y comparamos los partos en casa planificados con los partos en hospital planificados. […] Nuestra conclusión fue que las mujeres pueden elegir con seguridad dónde quieren dar a luz, siempre que el sistema de atención a la maternidad esté bien equipado para el parto domiciliario.”

En España no hay apoyo estatal como en Holanda, Alemania, Reino Unido y Canadá; el parto domiciliario es privado. Catalunya es una de las comunidades que cuenta con un mayor número de profesionales preparados y con una demanda en crecimiento.

Mujeres que han tenido a sus hijos en sus casas dicen que al estar en su ambiente familiar, cuidado y querido, las ha ayudado a sentirse más relajadas y al mismo tiempo más fuertes y seguras. Que tienen más libertad para moverse y expresarse. En los partos actuales, al vínculo histórico de la parturienta con la comadrona se le ha sumado la importante presencia activa y consciente del padre o la pareja.

Nuestra primera hija nació hace 38 años, tuvimos mucha suerte, una amiga nos contactó con la doctora Kamala Di Tella, recién llegada de Inglaterra a Buenos Aires que estaba muy decidida a promover el parto natural. Nos contó la experiencia europea del parto domiciliario y nos prestó el libro de Frederick Leboyer Por un nacimiento sin violencia, que acababa de publicarse. Encontramos el obstetra, la comadrona (en Argentina se dice partera) y el pediatra que nos ayudaron a tener unos partos magníficos pero en hospitales.

Un momento muy importante es dónde y cómo se realiza el trabajo de parto, por lo general en las primerizas el trabajo de parto es largo, de alrededor de 12 horas. El ambiente donde estemos durante ese largo tiempo influirá notablemente en nuestro estado anímico y en la preparación para el parto.parto_en_casa_

En mi caso fueron muy importantes las indicaciones de Kamala para el trabajo de parto, nos recomendó que estuviéramos el mayor tiempo posible en casa. Escuchar música, tomar baños relajantes y desplazarme por la casa con tranquilidad me ayudaron a sentirme mejor, a respirar y hacer ejercicios con naturalidad ante la llegada de cada contracción. En el primer parto el cambio al llegar al hospital fue brusco y estresante, las enfermeras no me dejaban tranquila, no entendían qué estaba haciendo al no quedarme acostada. Para el trabajo de parto con nuestra segunda hija nos quedamos más tiempo en casa, disfruté mucho la preparación y nuestra hija casi nace en el coche, llegamos a la clínica justo para parir.

Para los que decidan tener a sus hijos en casa, pues a preparar el lugar, acondicionarlo para que tod@s puedan estar cómod@s. Si la casa es pequeña buscad la forma de dejar la habitación elegida libre de muebles innecesarios, que haya sitio para poder desplazarse, hacer ejercicios, colocar una piscina inflable u otros elementos que el equipo de profesionales consideren adecuados para la ocasión. Y a su vez que la casa conserve su espíritu de siempre con los objetos queridos que les den a la familia seguridad y tranquilidad durante el trabajo de parto.

Para cerrar esta nota les dejo el link este video de un hermoso parto en casa, por ahora no lo puedo descargar, y a las que estén por parir les deseo que disfruten plenamente de esos momentos trascendentes y maravillosos en un ambiente armonioso y saludable

 http://www.youtube.com/watch?v=zvs2to2chG0

partera

Para más información sobre este tema:

http://www.migjorn.net

http://www.neixeracasa.com

http://www.elpartoesnuestro.es/relatos/historia-de-sole-hospital-tauli-de-sabadell

http://lanubedejulia.blogspot.com.es/2013/04/parto-natural-en-barcelona_9019.html#.Ud2HTm1heZQ

http://nacerencasa.jimdo.com/

http://titaniatasco.wordpress.com/

http://www.holistika.net/parto_natural/parto_fisiologico/la_atencion_al_parto_en_holanda.asp

http://www.crianzanatural.com/art/art110.html

Dormir en armonía

       Y finalmente he vuelto a dormir bien…..

He desatendido estos últimos meses el blog ya que decidimos mudarnos y fue una larga búsqueda hasta que encontramos un piso bastante confortable.

Ya instalados la primera noche dormí bien, como me sucedía antes, pensé que sería porque estaba muy cansada, pero no, el placer de dormir tranquila permanece.

Buscamos un nuevo piso porque el sitio donde vivíamos nos resultaba pequeño. Era lo único de aspecto agradable que habíamos encontrado en Barberà del Vallès.

Voy a explicarles cómo era aquel piso y cómo sus características se relacionan con el mal dormir, ya que el ejemplo puede ayudar a otras personas a entender algunas de las causas de que duerman mal.

El piso de Barberà, de construcción relativamente nueva ‒ya tiene 6 años‒, es estándar para clase media, en un nuevo barrio destinado principalmente a familias en crecimiento con niños pequeños. El diseño y la distribución de las habitaciones que proyectaron los arquitectos son buenos, pero los materiales no. Prima la apariencia y no la calidad. Aparentemente pisos, puertas y armarios son de madera de haya, pero no, todo es imitación: plástico veteado como si fuese madera. (Este truco reconoce implícitamente que la madera es mejor.) Los muros no son de ladrillo (o tocho como le dicen en algunos lugares) sino de paneles de yeso que se apoyan sobre una estructura reticular de perfiles de aluminio, sistema que se usa mucho actualmente por la rapidez de su montaje en obra. Por suerte la pintura no era de plástico impermeable, permitiendo así el paso del aire entre moléculas.

Consciente de los problemas que estos materiales causan a la salud, puse especial cuidado en contrarrestarlos mediante el amueblamiento del piso. Elegí muebles de madera, cortinas y cubrecamas de algodón y plantas, muchas plantas para absorber los iones positivos que provoca el exceso de superficies plásticas. (Ver más información en la nota https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/02/01/las-plantas-nuestras-amigas-filtros-vivos-del-aire/)

Pero no fue suficiente, en medio de la noche me despertaba sintiéndome como eléctrica, alterada. En un congreso de Bioarquitectura le pregunté a Mariano Bueno si esos muros con una retícula de perfiles de aluminio tan comunes en la construcción actual, afectan a la salud, me dijo que no, pero sólo si los perfiles de aluminio tenían descarga a tierra. No tenía a quien preguntar, pero deduje que lo más probable era que no la tuviera aquel edificio de construcción rápida (producto de los negocios fáciles de la burbuja inmobiliaria). Y porque, además, hay poca conciencia sobre los perjuicios a la salud que ocasiona el exceso de metales en los edificios. El problema no tenía solución.

También observé que había una excesiva contaminación electromagnética; por las noches nosotros apagábamos el modem, pero al menos 14 vecinos los mantenían permanentemente encendidos. Una potente antena telefónica a dos calles de nuestro piso multiplicaba la radiación en la zona. No dormía bien porque sufría un ataque electromagnético. (Más información en https://habitarenarmonia.wordpress.com/2011/05/31/contaminacion-quimica-y-electromagnetica-en-los-hogares/.

Convencer a los vecinos de un edificio grande de que apaguen el modem por las noches es muy difícil. Existe una solución: colocar pantallas que rechacen la contaminación electromagnética en ventanas y muros exteriores. No quisimos hacer esa inversión en un piso, aunque bonito, con tantos problemas para la salud y que, además, nos resultaba pequeño.

Así que nos fuimos y la solución de mudarnos fue acertada. Esta vez nos dimos tiempo para buscar con cuidado. Tuvimos que cambiar de ciudad, afrontar la mudanza con todo el trabajo y el gasto que implica. Pero valió la pena: ¡he vuelto a dormir!, y por las noches ya no me despierto sintiendo el cuerpo electrizado.

Dejé pasar un tiempo antes de escribir esta nota, para observarme. Ahora puedo decir que dormir bien, sin contaminaciones varias y respirando un aire más puro, es un regalo. Estoy tranquila, me agrada estar en el dormitorio, disfruto el despertar…

Para aumentar el confort en el dormir, les envío una lista de elementos que deberían tener en cuenta al amueblar un dormitorio:

  • Ubicación de la cama. Colocadla en un sitio protegido del cuarto, donde no la afecten ni las corrientes de aire ni las energéticas. Apoyad el cabezal de la cama contra una pared.

  • Los colores. Evitad los colores estridentes. Convienen los pastel o azul, verde y rosa claros.

  • Materiales. Para evitar la contaminación y reducir la producción de iones positivos, evitad los plásticos y derivados sintéticos. En lo posible, que muebles, cortinas, ropa de cama, pinturas y suelos sean de materiales naturales.

  • Alejar en lo posible el espacio de dormir de cables, tomacorrientes y aparatos eléctricos. Lo ideal es que estos elementos tampoco estén del otro lado de la pared donde está la cama, se transmite a través del muro. Apagar el modem y mantener el celular lejos de la mesa de noche.

  • Iluminación. Evitar las luces artificiales estridentes.

  • Cuidar la calidad del aire dando al cuarto una ventilación suficiente.

  • Mantener despejada la pared donde se apoya el cabezal de la cama, sin muebles, estantes con libros, espejos, cuadros u otros elementos que puedan alterar la tranquilidad.

  • Espejos. Para una mayor tranquilidad es aconsejable que no se vean en los dormitorios. Un buen lugar es detrás de una puerta del armario.

  • Cuadros, adornos. En lo posible que no estén ni frente ni atrás de la cama sino en otros sitios del cuarto. Elegid con cuidado los cuadros y adornos que distribuyan en el cuarto. Que transmitan tranquilidad y armonía.

Les deseo felices sueños y un despertar armonioso. Hasta la próxima

Salud en la habitación de los niños

La habitación de los niños, armonización para un dormir saludable

Los niños con su vitalidad, su energía y su innato impulso creativo son la estrella de los espacios que habitan. Para que todas estas cualidades que les son propias se den en un hábitat saludable es conveniente estar atento a los condicionantes físicos que pueden perjudicarlos.

En su habitación realizan varias actividades: juegan, estudian y duermen. En muchas casos la relajación que necesita el niño para dormir es afectada por los estímulos visuales que los llevan a estar permanentemente activos.

Un niño, según su edad y sus características personales, duerme entre 9 y 12 horas diarias. La noche es el momento de los miedos y regresiones y un dormir con interrupciones o insuficiente trae consecuencias desagradables para el niño y para su familia.

Se ha estudiado bastante el mal dormir de los niños y los factores que pueden provocarlo: la alimentación, problemas psicológicos y físicos, pero no se ha difundido lo suficiente la necesidad de cuidar la decoración y ambientación del espacio donde los niños duermen.

Al decorar la habitación de los niños es necesario crear un espacio específico y cuidado en el que se sienta acogido, seguro y que lo induzca a un buen dormir. Para ello:

  • Evitar los colores estridentes.
  • Cuidar las imágenes. Es preferible que no estén visibles desde el lugar donde el niño duerme. Y darles prioridad a los dibujos que ellos mismos produzcan.
  • Guardar los juegos y los juguetes antes de dormir.
  • Utilizar un mobiliario propio para cada actividad, que la cama no sea un sitio de juego.
  • Cuidar la contaminación. En lo posible que los muebles, cortinas, alfombras, ropa de cama, pinturas y suelos sean de materiales naturales, evitar los plásticos y derivados sintéticos.
  • Colocar la cama o la cuna en un sitio protegido del cuarto, donde no lo afecten ni las corrientes de aire ni las energéticas. Apoyar el cabezal de la cama contra una pared.
  • Evitar los peluches en la cama o cuna, dejar solamente el elegido para dormir.
  • Alejar el espacio de dormir de cables, tomacorrientes y aparatos eléctricos. Lo ideal es que esos elementos tampoco estén del otro lado de la pared donde está la cama.
  • Evitar las luces artificiales estridentes.
  • Cuidar la calidad del aire dando al cuarto una ventilación suficiente.

Y como siempre, un buen cuento y muchos mimos son el gran estímulo para un buen dormir

Decorar nuestra casa

Decorar nuestra casa de acuerdo con lo que somos

A veces se nos plantea la necesidad de modificar el mobiliario y la decoración de nuestra casa. Ya sea porque nos mudamos a un piso nuevo, o que los niños han crecido, o por que ahora vamos a trabajar en casa.

Para no someternos a las influencias o imposiciones de la sociedad de consumo (comprar lo que está de moda y luego tirarlo si no nos gusta o no sirve), los invito a reflexionar sobre nuestras reales necesidades y deseos. Conviene tenerlo claro antes de llamar a un técnico, arquitecto, experto en Feng Shui o ir de tiendas.

Les propongo el siguiente ejercicio:

  • Recorred vuestra casa nueva o en la que ya estáis viviendo. Hacedlo una y otra vez como si la vierais por primera vez. Sentid cada espacio, cada rincón; buscad los sitios donde os sintáis a gusto, percibid el movimiento del aire y cómo os desplazáis en cada ambiente.
  • Luego haced una lista con las necesidades y deseos de cada uno de los integrantes de la familia. Buscad el propósito común a todos y los de cada uno.
  • Diferenciad los objetivos principales, secundarios e individuales de los espacios comunes y privados. Por ejemplo: qué hacer en la zona común de la familia, definir las áreas de trabajo y de descanso…
  • Pensad en vuestros gustos y preferencias, recordad qué sitios os hacen sentir bien, cuáles os resultan más acogedores y confortables. Liberad la mente para que os lleguen los colores y estilos de muebles que mas os agradan y reconfortan.
  • Observad con atención los condicionantes fijos de vuestra vivienda: el tamaño y la forma de los cuartos, la ubicación de puertas y ventanas, las corrientes de aire, la falta o el exceso de luz, la calidad y la calidez de los materiales.

Una vez definidos los usos y cualidades de los espacios, podréis decidir que nuevos muebles y objetos necesitáis. Escribid la lista, desde luego, que siempre ayuda a ordenar la mente.

Ha llegado el momento de mirar lo que ofrece el mercado, de consultar libros o, si lo necesitáis, el profesional que os asesore sobre aspectos técnicos. Ya podéis dar este segundo paso porque habéis hecho lo principal y tenéis claro qué buscar, pedir o preguntar.

Decorar nuestra casa es mucho más que adornarla con elementos que a veces son ajenos a nosotros. Es poner en ella aquello que está acorde con quiénes somos y con lo que necesitamos y sentimos.

El Sol, gran sanador de los edificios


El Sol, gran sanador de los edificios

Un viejo refrán dice que “donde entra el Sol no entran los médicos”. En invierno, en las casas donde entra el Sol, su presencia es para agradecer al cielo.

A él le debemos nuestro origen y la energía con que generosamente nos alimenta. Nuestros edificios, lo mismo que nosotros, las plantas y los animales, necesitan el sol para vivir. Todo lo que vive, vive del sol.

El Sol está muy presente en los dibujos de los niños, que con su gran percepción manifiestan su admiración y la necesidad que sienten de su presencia.

El piso donde vivo actualmente mira al sudoeste. He vivido en muchos sitios y siempre evité la orientación oeste como única alternativa. Es muy caluroso en verano, y además me resultaba triste mirar hacia donde termina el día. Sentía que era más estimulante el lado opuesto, el que mira al Este: la vida empieza cuando sale el sol.

¡Oh, error! El oeste también es hermoso, hoy disfruto de unas puestas de Sol siempre diferentes, variables a cada instante, con rojos, grises y azules que se mezclan y entrelazan formando dibujos espesos y cambiantes. En invierno es muy agradable, durante varias horas la calefacción sobra, en los cuartos los colores resplandecen y los microbios se van.

Si a sus casas llega el sol, procurad dejar las persianas abiertas cuando no estéis. Es una pena desperdiciar este regalo.

La casa que hice en Buenos Aires, donde vivimos 10 años, la proyecté para que el sol la acariciara a lo largo del día. La casa se abría en abanico mirando al Norte (la mejor orientación en el hemisferio sur). Al ubicarla en el terreno cuidé que los altos eucaliptos que rodeaban el predio no impidieran la entrada del sol cuando los rayos alcanzan su inclinación más baja en los meses invernales, los más fríos del año. En la galería norte coloqué una glicina, planta trepadora de hojas caducas que da sombra en el verano, permite que el sol entre en el invierno y en la primavera inunda el aire con su perfume y su belleza.

Si prevén mudarse, tengan por favor en cuenta la presencia del Sol, observen si los cuartos principales de la casa o el piso donde vivirán miran al sol en algún momento del día.

En el hemisferio norte la mejor orientación es hacia el sur. Durante los meses fríos, por la fachada de ese lado los rayos solares penetrarán profundamente en las habitaciones. Luego, a medida que se acerque el verano, la presencia directa del sol se irá acortando. En los meses más cálidos los rayos alcanzarán su mayor acercamiento a la vertical y no entrarán, o entrarán menos, en la vivienda.

Barcelona tiene una latitud de 41º 23′ Norte. En consecuencia, el recorrido del Sol en invierno será corto y las fachadas que miran al este y al oeste tendrán pocas horas soleadas. Esta escasez de Sol empeora si delante de nuestras casas hay edificios que nos hacen sombra. En verano será lo opuesto: Sol durante varias horas y calor dentro de la casa. Si la orientación gira un poco y la fachada de la casa mira al sudeste o al sudoeste, el tiempo de sol será un poco más largo en invierno y un poco más corto en verano.

Los cuartos que miren al norte serán los más pobres de sol, éste no los acariciará nunca directamente. Tal carencia no sólo dolerá en los bolsillos por la mayor necesidad de calefacción, sino que también puede afectar la salud, principalmente la de los niños y de las personas con defensas bajas.

En resumen, en invierno el sol siempre es bienvenido, mire la casa al sur, al este o al oeste. Y en el verano, si pega fuerte… Pero ése ya es tema para otro post.

Ya pensando en la primavera vuelvo a las glicinas

Ver también http://www.victoriachamo.com/nota06.html